GOVERNO KIRCHNER ENVIO CARTA A LAS CANCILLERIAS DE EE.UU. Y DE ISRAEL PARA QUE NO UTILICEN A LA ARGENTINA COMO LUGAR PARA SUS ENFRENTAMIENTOS

12 inteligência

 

Un mensaje contra las operaciones de Inteligencia

 

El Gobierno apuntó contra Estados Unidos e Israel.

Volvió a reclamar que incluyan el tema AMIA en sus negociaciones con Irán.

Por Nicolás Lantos


ARGENTINA – El gobierno nacional apuntó contra los Estados Unidos e Israel, a los que acusó de involucrar a la Argentina en “operaciones políticas y de Inteligencia” vinculadas con “enfrentamientos históricos” que resultan ajenos este país.

A través de dos cartas idénticas, destinadas a los responsables de las Relaciones Exteriores de Washington y Tel Aviv, y en la misma línea que ya había desarrollado recientemente la presidenta Cristina Kirchner en sus discursos, el canciller Héctor Timerman expresó la preocupación oficial porque la Argentina sea un “escenario en los que otros Estados intervienen para definir disputas en función de sus propios intereses geopolíticos”.

En términos inusualmente duros para los canales diplomáticos, el canciller solicitó a los gobiernos de esos dos países que “el personal diplomático acreditado observe las normas y conductas estipuladas por la Convención de Viena o el Derecho local”.

“El pueblo argentino no tiene que tolerar, y mucho menos sufrir, que su país sea un teatro de operaciones políticas, de Inteligencia, o peor aún, de hechos y acciones más graves, por conflictos que le son completamente ajenos a su historia, a su idiosincrasia y a sus costumbres”, dice el pasaje más fuerte de la nota entregada ayer a los embajadores de los Estados Unidos e Israel en la Argentina para ser remitida al secretario de Estado, John Kerry, y al ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, respectivamente.

La causa de estas operaciones, explica la carta, serían las divergencias surgida entre Estados Unidos e Israel para cerrar el acuerdo sobre temas nucleares entre los miembros del Consejo de Seguridad más Alemania y la República Islámica de Irán.

La carta reitera el pedido para que el tema de la AMIA sea incluido por estos países en sus negociaciones con Irán, algo que la Argentina solicitó en su momento y fue desoído. En forma indirecta, la misiva responde las críticas que desde Estados Unidos hacen al Gobierno por la falta de resultados en la investigación del ataque que, recuerda, es responsabilidad de la Justicia y no del Ejecutivo. “En cuanto al terrible atentado a la AMIA, ocurrido hace ya 21 años y que costara la vida a 85 personas, en su gran mayoría argentinos, seguiremos confiando en que el Poder Judicial de Argentina, responsable de su esclarecimiento en virtud de la división de poderes, aplicará la ley sobre los perpretadores de tan horrendo acto criminal, sin embargo el Poder Judicial aún no ha logrado detener, juzgar ni condenar a los perpetradores de tan aterrador hecho”, subraya. De paso, recuerda que el expediente por el ataque a la Embajada de Israel está en manos de la Corte Suprema, “la cual hace años que no informa sobre ninguna actuación o avance en la investigación”.

Otra preocupación central del mensaje, explicaban en la Cancillería, es la actuación de agentes de Inteligencia extranjeros en el país, a los que notan activos en episodios como la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman – de quien eran conocidos sus fluidos contactos con la CIA y el Mossad – contra la presidenta Cristina Kirchner y en “operaciones de prensa” que ven en notas posteriores a la muerte del fiscal.

“La Argentina – dice la carta – observa con suma preocupación la creciente frecuencia con que muchos países son utilizados como escenarios en los que otros Estados intervienen para definir disputas en función a sus propios intereses geopolíticos.” Además manifiesta la preocupación por “ver cómo se utilizan mecanismos de propaganda abierta o encubierta para tales fines”, algo que este país “rechaza” y “pretende que no sucedan en su territorio”. De esta forma, el Gobierno le dio mayor precisión a los mensajes en este sentido que ya había dado la Presidenta en sus últimos discursos. “No traigan conflictos de afuera, que no son nuestros – había dicho CFK a fines de enero, luego de la denuncia y la muerte de Nisman –. Por favor, no traigamos el drama de otras regiones remotas del mundo, donde se mata, donde se tortura, donde se tiran bombas y misiles, donde se amenazan con el exterminio entre los unos y los otros. Eso no tiene nada que ver con nuestra historia.”

En el mismo sentido, la carta enviada ayer destaca que “la Argentina no tiene ningún interés estratégico ni militar, ni de Inteligencia y menos de espionaje en la zona de Medio Oriente” y que se opone “por principios políticos y morales a cualquier acto que promueva la violencia o la violación de la soberanía tanto en forma abierta como en forma encubierta”. La referencia a los episodios de las últimas semanas es evidente, como queda claro cuando Timerman enfatiza: “Argentina se ve en la necesidad de reiterar que nuestro territorio no sea utilizado para fines de intereses geopolíticos y militares de terceros países”.

La carta critica la política de Washington y Tel Aviv en la lucha contra el terrorismo. “El pueblo argentino sufrió el terrorismo de Estado” en el que “miles de argentinos fueron perseguidos, torturados, asesinados y desaparecidos” pero “no hubo un solo caso de venganza” en la persecución de los responsables de esos crímenes, recuerda Timerman, comparando esa política con las herramientas que utilizan norteamericanos e israelíes en Medio Oriente. “Ningún represor murió en Argentina ni en otro país porque explotó una bomba debajo de su automóvil, o por un misil dirigido a su domicilio o por la intervención militar, decididas cualquiera de estas acciones por el Estado. Tampoco el Estado argentino secuestra gente y las traslada a cárceles clandestinas. Simplemente nos atuvimos a cumplir con las leyes de nuestro país y con el derecho internacional en materia de derechos humanos”, agrega el texto.

Finalmente, el canciller asegura que “la Argentina ha sido, y seguirá siendo, una tierra de redención para millones de personas que fueron perseguidas en sus países de origen” y que “quienes llegaron, recibieron, durante todos los gobiernos democráticos, la oportunidad de vivir en libertad sin ser perseguidos por su origen, etnia o religión” sin que “los enfrentamientos históricos en sus países de origen sean dirimidos” aquí.

 

 

La guerra no declarada contra las mujeres y las niñas

 

por Nuria Varela
La Marea

 

Imagen obtenida del video hecho público el 12 de mayo por el grupo terrorista Boko Haram.

Imagen obtenida del video hecho público el 12 de mayo por el grupo terrorista Boko Haram.

Hasta la semana pasada era obvio (y no por ello mayoritariamente reconocido) que vivíamos una guerra no declarada contra las mujeres y las niñas. Los datos, aún parciales y aproximados -cuando hablamos de violencia contra las mujeres nunca tenemos datos exactos-, lo demuestran: existen en todo el mundo entre 113 y 200 millones de mujeres demográficamente desaparecidas. Cada año, entre 1.5 y 3 millones de mujeres y niñas pierden la vida como consecuencia de la violencia o el abandono por razón de su sexo; 6.000 niñas al día sufren la ablación del clítoris, alrededor de 600.000 mujeres mueren cada año al dar a luz y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), otras 47.000 fallecen todos los años como consecuencia de abortos inseguros y en malas condiciones de salubridad. Como publicó hace años The Economist, “cada periodo de dos a cuatro años, el mundo aparta la vista de un recuento de víctimas equiparable al Holocausto de Hitler”.

Las conclusiones del primer informe mundial sobre violencia realizado por la OMS, “estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud”, califican la violencia de género como “epidemia” y señalan afecta a un tercio de las mujeres en el mundo. En Europa, el Informe sobre violencia contra las mujeres realizado por la Agencia de los derechos fundamentales de la Unión Europea cuantificó que en el último año, 13 millones de mujeres sufrieron violencia física en los 28 estados miembros, 3,7 millones fueron violadas y nueve millones de mujeres fueron víctimas de acoso. A lo largo de su vida, 62 millones de europeas, es decir, una de cada tres, ha sufrido violencia física o sexual -la encuesta recoge datos a partir de los 15 años, así que se queda fuera toda la violencia sufrida por las niñas-.

La semana pasada, Aboubakar Shekau, el líder de Boko Haram, el grupo que secuestró hace ya más de un mes a 234 niñas nigerianas, hizo explícita esta declaración de guerra delante de las cámaras. El video se ha visto en todo el mundo. El tipo se alía nada menos que con Alá para escenificar todos los ingredientes de esta guerra: las muchachas son suyas, puede hacer con ellas lo que quiera; el secuestro es un castigo -lo merecen- por estudiar, por pretender tener una vida propia lejos de los mandatos de sumisión, lo que no impide que sean violadas porque el “honor” y la “castidad” que se les exige a las niñas no tiene nada que ver con lo que Alá les exige a ellos. Son moneda de cambio en el conflicto político que vive Nigeria y valen tan poco que indistintamente se las puede vender, esclavizar, abusar, intercambiar o convertir a una fe que no profesan. Es decir, cualquiera se puede apoderar de la voluntad de las niñas porque a las únicas a las que no les pertenece es a ellas mismas.

Ante esta declaración pública, obscena y desafiante del líder de Boko Haram, ante la demostración de que son prisioneras de una guerra que va más allá del conflicto nigeriano, que es una guerra contra los derechos humanos de estas niñas a las que se les niega incluso el respeto a su cuerpo y el acceso a la educación, ha habido una tardía pero global reacción de la sociedad civil y un tibio y de momento ineficaz movimiento de los gobiernos, incluido el de Nigeria. Al presidente Goodluck Jonathan no parece que le importen mucho incluso ahora, presionado por la comunidad internacional, sólo le oímos excusas sobre la dificultad de la misión de rescatarlas. Sería la primera vez que un ejército o las fuerzas internacionales se movilizan para defender los derechos humanos de mujeres.

Podemos cerrar los ojos y seguir ignorando esta guerra que asesina, viola y destruye la vida de millones de mujeres en el mundo pero ya es hora de dejemos de creer los mitos y las ideologías dogmáticas que defienden que la desigualdad entre hombres y mujeres es natural, histórica y, en consecuencia, irremediable. Ya es hora de trabajar para construir un mundo habitable también para las mujeres, un mundo donde las niñas tengan el derecho a vivir sin violencia y a recibir educación y, también, ya es hora de trabajar para educar a los niños dándoles la oportunidad de hacerse hombres no violentos.

 

 

 

A QUEM INTERESSA UMA LEI ANTITERROR? TEMOS AQUI UMA BLINDAGEM? UM AI-21 DA TCHURMA TUPINIQUIM, CLONADA DA CARTILHA DOS FASCISTAS DO GOLPE DE “64”. ESSA É A RESPOSTA ESTATAL QUE SE DÁ AOS MOVIMENTOS SOCIAIS?

 

por Roberto Monteiro Pinho
Latuff

Latuff

Tramita no Senado uma proposta de lei para tipificar o crime de terrorismo no Brasil, com isso os senadores querem acelerar o andamento do projeto de lei 499.  Por outro existe também o PLº 728/11 e por sua essência, é o aumento da repressão contra os trabalhadores e a juventude que queira se manifestar no início de 2014. A Copa do Mundo e as exigências da FIFA são justificativas para que o governo e o Congresso aprovem a lei. Com ela fica definido como ato de terrorismo: “provocar ou infundir terror ou pânico generalizado mediante ofensa ou tentativa de ofensa à vida, à integridade física ou à saúde ou à privação da liberdade de pessoa“, com pena de reclusão de 15 a 30 trinta anos.
O fato é que a definição de terrorismo é incipiente e pode ser jogada em qualquer acusação. Exemplo, uma passeata em época da Copa até um estádio onde estará ocorrendo um jogo pode gerar “pânico generalizado”, assim como sua convocação pelo Facebook ou pelas demais redes sociais.
O Brasil possui nada menos que 181 mil leis, muitas não mais existem como aplicativos e ferramenta jurídica nos tribunais, outras tantas sequer são colocadas em pratica, e agora diante de um fenômeno de manifestação popular, onde não se pode apontar um comando central das atividades, estamos diante de uma sociedade, inquieta, angustiada e prisioneira de medos, com a eminente possibilidade de se criar na emoção e no pleno aquecimento desse evento, uma lei antiterror.
Penso que ao avistar o paradigma de leis deste teor, em outras nações, se essas realmente tiveram a eficácia pretendida, o que na verdade não aconteceu, e os números apontam para até mesmo o aumento dessas ações. Entre entregar a sociedade à cabeça de criminosos e ou então evitar que a sociedade tenha que sucumbir refém da violência, o estado brasileiro, ao que parece com essa proposta, acena para um caminho sem volta.
Muito se fala na maioridade dos 16 anos, (o menor vota, escolhe dirigentes, legisladores, mas não pode ser responsável pelos seus atos criminosos, e pode matar um pai de família, num assalto a mão armada?) – afinal o que temos aqui? Um pai de família desempregado é preso por não pagar a pensão alimentar da ex-mulher, mas como iria pagar, se ele mesmo não supre sua própria alimentação? Em 27 estados da federação, apenas o Rio de Janeiro e São Paulo exigem vistoria do veiculo todos os anos. A polícia militar e recebe salários dispares entre um Estado e outro isso é verticalização, ou se constitui numa afronta ao direito do trabalho? E quem questiona isso?
Quando o poder quer, muda a lei e se ato beneficia, isso esta correto? Contas bancárias são violadas por decisões judiciais das mais banais e fora de contexto legal, isso é permitido, ou o juiz tudo pode? O magistrado bandido, ladino, é pego em flagrante crime de favorecimento, sai do tribunal e recebe seu salário integral em casa. Isso é legal? A religião, as igrejas que se proliferam em todas as cidades brasileiras, se tornam um negócio, mas estão isentas de impostos, isso é correto?
Que nação é essa que pretende criar uma lei antiterrorismo, se sequer consegue caracterizá-la como tal? E porque essa nação discute uma lei trabalhista há 20 anos e não reforma a CLT? Porque será que o governo não apoia a redução da jornada de trabalho, onde temos paradigma de outras nações, que provam sua eficácia? Um governante usa seu posto para se auto promover em palanques de obras, no ano eleitoral, isso é correto?
Cavani Rosas

Cavani Rosas

Em 1964, o golpe militar desalojou o presidente da República, eleito democraticamente pelo povo, Jango Goulart, em seguida criou o AI 5 e protagonizou a pior e mais violenta onda de terror e praticas lesivas ao estado, o que aconteceu para aqueles que violaram as leis, quando estavam na banda do poder? NADA! Afinal foi o terror, pelo terror?
Como ficam neste caso os grupos de policiais que agem contra o Estado e aterrorizam a sociedade civil?  E as milícias no Rio, também integrada ou comandada por policiais, e os grupos de matadores que Brasil afora se valem de fardas, serão eles terroristas ou criminosos comuns?
O que vai diferenciar policiais que se articulam para matar, ou que atacam o Estado, desses que têm praticados ilícitos em manifestações? Como e por que uma lei antiterror se o Brasil sequer começou a implantar a Política Nacional de Segurança? Política essa apenas esboçada pela Constituinte de 88. Uma lei antiterror agora soa no imaginário republicano, como medida política, ineficaz, intimidativa, e nos levará ao retorno, à origem do terror estatal em pleno regime democrático. Afinal que lei é essa?
E a quem tal lei interessa nesse momento? Políticos teriam interesse em ruas fervilhando e rugindo num ano eleitoral?  Os bilionários negócios engenhados para a rentável temporada da Copa e Olimpíada?
Decorridos quase 50 anos desde o Golpe de 64 e exatamente 25 anos desde a promulgação da ‘Constituição Cidadã’. Nesse momento, diante da efervescência política e da bem-vinda retomada dos espaços públicos pela juventude, cumpre ao Congresso Nacional defender a jovem democracia brasileira e rechaçar projetos de lei cujo conteúdo tangencia medidas de exceção abomináveis como o nada saudoso ‘AI-5’.
Entendo que por mais que se possa querer, o mínimo que o poder legislativo possa fazer, é autorizar um plebiscito popular, no bojo da eleição presidencial deste ano. Afinal a voz do povo, diz o dito popular “é a voz de Deus”.
Ramses Morales Izquierdo

Ramses Morales Izquierdo

O assassinato de Santiago. A morte como espetáculo

Por Luciano Martins Costa

televisão protesto

A sequência do noticiário sobre a morte do cinegrafista Santiago Andrade, causada pela explosão de um morteiro, lança o leitor atento em uma enorme confusão. Mesmo levando-se em conta o turbilhão emocional provocado por eventos desse tipo, do qual nem repórteres experientes estão isentos, o conjunto das informações, análises, palpites e iniciativas descreve uma sociedade atônita, sem noção da realidade, crédula ao nível da carolice e ao mesmo tempo cética diante de informações avalizadas pela imprensa.

Mas não é a sociedade que está aturdida: é a versão midiatizada da sociedade que nos parece à beira de um ataque de nervos. A diferença entre o ambiente social e sua representação na mídia tem sido marcada em estudos recentes sobre comunicação e cultura, mas em geral eles se concentram em reflexões sobre o funcionamento do chamado espaço informativo, ou espaço informacional.

A sociedade é a expressão das relações conscientes entre as pessoas, com objetivo do bem comum. A sociedade midiatizada é a expressão do interesse de quem media essas relações. Essa curta e certamente pobre contextualização pode ser útil para lembrar que nem tudo que sai na imprensa é exatamente jornalismo.

Aliás, um dos problemas da observação da imprensa nestes tempos de grandes mudanças é justamente a mistura de jornalismo e imprensa: nem sempre o que a imprensa faz é jornalismo, e, cada vez com mais frequência, o jornalismo costuma ser encontrado fora do sistema que chamamos de imprensa.

Vejamos, então, alguns dos elementos desse conjunto de informações que compõem o noticiário sobre a morte de Santiago Andrade, com os quais tentaremos pintar um quadro mais ou menos compreensível.

Primeira dificuldade: entender o que vem a ser o tal Black Bloc. Sem uma estrutura visível, caracterizada apenas por uma disposição permanente para a violência, essa coisa tem sido apresentada ora como horda, ora como massa de manobra, ora como organização política de orientação anarquista. Segunda dificuldade: situar nesse contexto os dois jovens apontados como coautores da morte do cinegrafista da TV Bandeirantes.

Mídia e sociedade

Há outras dificuldades presentes na tarefa de encontrar um significado nessa maçaroca de notícias, opiniões e palpites. Por exemplo, muitos jornalistas ativos nas redes sociais duvidam que o jovem acusado de acender o petardo, identificado como Caio Silva de Souza, seja o mesmo homem que aparece de costas, na cena do crime.

Preso na madrugada desta quarta-feira (12/2), ele confessou ter acendido o artefato, mas disse pensar que se tratava de uma bomba comum, do tipo conhecido como “cabeça de negro”, e que se surpreendeu quando o projétil saiu voando.

A polícia identificou e prendeu o autor da detonação a partir da descrição que foi feita pelo jovem que portava o morteiro, não pelas fotografias, e fica sem explicação a imagem do homem que aparece nas cenas do protesto, e que certamente não se parece com o jovem esquálido que confessa ter participado do incidente.

Esclarecido que Fábio Raposo, de 22 anos, entregou o rojão a Caio Silva, de 23 anos, desfaz-se a dúvida sobre a dupla autoria, mas surgem questionamentos sobre a anunciada periculosidade dos dois jovens e a eventual participação de uma terceira pessoa. Nos arquivos da polícia, a única coisa que existe é a suspeita, sem provas, de que um deles foi acusado de portar drogas há três anos. O ato que cometeram se aproxima mais da irresponsabilidade, do crime culposo, do que da ideia de uma ação terrorista que excitou o Congresso Nacional.

Da mesma forma, fica registrado o esforço feito pelo jornal O Globo e pela TV Globo para incriminar o deputado Marcelo Freixo, do PSOL, com mais um episódio de manipulação dos fatos por parte da imprensa.

Registre-se também a profusão de artigos, entre eles o texto de autoria de um professor de Ciência Política da USP, que expressam um sentimento de pânico onde se misturam ações do crime organizado, depredações de ônibus e manifestantes mascarados, num retrato de uma sociedade que estaria, segundo essa visão, insatisfeita “com tudo isso que está aí”.

Ora, pode-se afirmar que o mal-estar está presente, de forma generalizada, no ambiente da sociedade midiatizada, mas isso não quer dizer que o mesmo sentimento domina a sociedade real.

O que sai na imprensa é, na melhor das hipóteses, apenas uma versão da realidade.

A mais espetaculosa.

Apelos a mais segurança após morte de operador de câmara em manifestação no Rio

Será a morte de Santiago Andrade um ponto de viragem nos protestos violentos, com uso de projécteis como fogo-de-artifício, destruição de bancos ou incêndio de autocarros?

O momento em que o operador de câmara Santiago Andrade foi atingido por um projéctil DOMINGOS PEIXOTO/AFP

O momento em que o operador de câmara Santiago Andrade foi atingido por um projéctil.                                   Foto DOMINGOS PEIXOTO/AFP

 

por Maria João Guimarães/ Público/ Portugal

 

Santiago Andrade, 49 anos, foi atingido por um projéctil de fogo-de-artifício numa manifestação contra o aumento do preço dos bilhetes de autocarro no Rio de Janeiro na semana passada. A morte do câmara da TV Bandeirantes foi anunciada nesta segunda-feira, levando a uma série de apelos a mais segurança.

Já houve antes vítimas mortais da violência nos protestos – segundo o jornal Globo, sete pessoas morreram, na maioria atropeladas por motoristas irados por estradas cortadas pelos manifestantes. Santiago Andrade foi a primeira vítima da violência dos manifestantes. E numa altura em que o Brasil se prepara para receber, em Junho, o Mundial de Futebol, com as manifestações, que começaram em Junho do ano passado, e se têm vindo a tornar mais pequenas mas mais violentas, começam a levantar-se vozes cada vez mais fortes a dizer que é preciso fazer algo.

“Não é admissível que os protestos democráticos sejam desvirtuados por quem não tem respeito por vidas humanas”, reagiu a Presidente brasileira, numa série de declarações no Twitter. Dilma Rousseff disse ainda que a liberdade de manifestação não pode ser invocada para “matar, ferir, agredir e ameaçar vidas humanas, nem depredar património público. A Presidente disse ainda que o caso, em que já há dois suspeitos identificados – um suspeito de passar o projéctil a outro, suspeito de o ter lançado –, será investigado pela Polícia Federal.

A reacção mais forte de organismos de jornalistas veio da Associação Profissional dos Repórteres Fotográficos e Cinematográficos (Arfoc), que disse que os black blocs (grupo anarquista que tem protagonizado acções violentas) são simplesmente “criminosos, agora assassinos”: “Nós, jornalistas de imagem, exigimos que as autoridades de segurança do estado do Rio de Janeiro instaurem, imediatamente, uma investigação criminal para apurar quem defende, financia e dá apoio jurídico a esse grupo de criminosos, hoje assassinos, intitulados black blocs, que agridem e matam jornalistas e praticam uma série de actos de vandalismo contra o património público e privado.”

Depois desta morte, diz o diário espanhol El País, espera-se que seja aprovada mais rapidamente a lei antiterrorismo – no entanto, o seu promotor, o senador Romero Jucá (Partido do Movimento Democrático Brasileiro – PMDB), declarou que, na sua opinião, esta lei não se aplicaria no caso da morte de Andrade, que considera um homicídio, nem aos danos provocados nas manifestações: “Uma coisa é fazer uma passeata e quebrar um ponto de ônibus, por exemplo. Isso é dano ao património público e não se enquadra como terrorismo no meu projecto de lei.” Este define o crime de terrorismo como “acto de provocar ou infundir terror ou pânico generalizado mediante ofensa à integridade física, à saúde ou à liberdade da pessoa”, com uma pena de 15 a 30 anos de prisão.

Já o secretário da Segurança, José Mariano Beltrame, lembrou um projecto de lei para tipificar o crime de associação para incitamento ou prática de violência que está a ser analisado há três meses pelo Ministério da Justiça. Se tivesse sido aprovado, disse, já não seria possível usar máscaras durante os protestos, nem ser portador de armas ou objectos que possam causar lesão. No caso do operador de câmara morto, o ferimento foi causado por um fogo-de-artifício, vendido livremente.

Manifestantes defendem destruição
O uso de fogo-de-artifício pelos manifestantes nos confrontos com a polícia é cada vez mais frequente, assim como a destruição de bancos ou incêndios de autocarros. Alguns manifestantes acham estas práticas legítimas: “Não é vandalismo”, defendeu Vítor Rocha, um manifestante de 22 anos, ao jornal norte-americano Wall Street Journal. “São actos de repressão contra o capital.”

Ainda no caso concreto da morte de Andrade, o secretário da Segurança disse que se o projecto de lei antiprotestos violentos já tivesse sido aprovado, o primeiro suspeito agora detido, o tatuador Fábio Raposo, acusado de ter o fogo-de-artifício (que terá passado a um segundo suspeito, entretanto também detido), poderia não ter estado em liberdade, mas sim preso, ou a responder a um inquérito judicial por distúrbios noutras ocasiões. “Temos prendido muita gente, foram cerca de 50 na última quinta-feira, mas todos foram soltos”, queixou-se. Com base nos serviços de informação, adiantou Beltrame, espera-se mais violência nas manifestações de Março.

João Trajano, professor de Ciência Política na Universidade do Rio de Janeiro, aponta falhas no trabalho da polícia. “Se tivéssemos serviços de informação competentes, muitas destas pessoas já teriam sido identificadas, porque já houve tantos confrontos”, comenta em declarações ao Wall Street Journal. “Eles estão nas redes sociais, estão a comunicar. O mais importante é identificar estas pessoas e impedi-las de ir a manifestações.”

A família de Santiago Andrade, que anunciou pouco depois do anúncio da morte cerebral do operador de câmara que iria permitir a doação dos seus órgãos, veio pedir que esta morte sirva para que não volte a acontecer nada de semelhante. A mulher, Arlita Andrade, apelou aos manifestantes “que façam coisa pacífica, porque só sendo pacífica a gente consegue as coisas – não adianta esta violência, não leva a nada”.
 

 

“Dios no murió. Se transformó en dinero”

Entrevista a Giorgio Agamben

Tinyurl
Traducido para Rebelión por Susana Merino
Piero Guccioni

Piero Guccioni

Giorgio Agamben es uno de los más grandes filósofos vivos. Amigo de Pasolini y de Heidegger, es según el Times y Le Monde uno de los diez cerebros más importantes del mundo. Por segundo año consecutivo ha permanecido en Sicilia durante un largo período de vacaciones.

El gobierno de Monti invoca la crisis y el estado de necesidad y parece ser el único camino de salida tanto de la catástrofe financiera como de las indecentes formas que ha tomado el poder en Italia, ¿el enfoque de Monti sería la única salida o podría convertirse contrariamente en un pretexto para imponer serias limitaciones a las libertades democráticas?

“Crisis” y “economía” no se usan hoy en día como conceptos sino como palabras de orden que sirven para imponer y obligar a aceptar medidas y restricciones que la gente no tendría porqué aceptar. “Crisis” significa hoy ¡debes obedecer!” Creo que es muy evidente para todos que la llamada “crisis” viene durando decenios y no es otra cosa que la normalidad con que funciona el capitalismo de nuestro tiempo. Un funcionamiento que no tiene nada de racional.

Para comprender lo que está sucediendo, hay que interpretar al pié de la letra la idea de Walter Benjamin según la cual el capitalismo es ciertamente una religión, es la más feroz, implacable e irracional religión que haya existido jamás porque no conoce ni tregua ni redención. En su nombre se celebra un culto permanente cuya liturgia es el trabajo y su objeto el dinero. Dios no ha muerto, se ha convertido en dinero. La Banca con sus grises funcionarios y sus expertos – ha ocupado el lugar de la iglesia y de sus curas y gobernando el crédito (incluso los créditos estatales, que han abdicado fácilmente su soberanía) manipula y administra la fe – la escasa e incierta fe – que aún le queda a nuestro tiempo. Por otra parte que el capitalismo sea hoy en día una religión, nada lo muestra mejor que el título aparecido en un gran diario nacional hace pocos días: “salvar al Euro a cualquier precio” Ya “salvar” es un concepto religioso pero ¿qué significa “a cualquier precio”? ¿Aún al costo de sacrificar vidas humanas? Solo en una perspectiva religiosa (o mejor dicho seudoreligiosa) se pueden hacer afirmaciones tan paletamente absurdas e inhumanas.

La crisis económica que amenaza con convulsionar a buena parte de los estados europeos ¿se puede generalizar como una crisis de toda la modernidad?

La crisis que está atravesando Europa no tiene que ver tanto con un problema económico como se quiere hacer creer sino ante todo una crisis de la relación con el pasado. El conocimiento del pasado es el único camino de acceso al presente. Es buscando entender el presente que los hombres – por lo menos los europeos – se sienten obligados a interrogar al pasado. He precisado “nosotros los europeos” porque me parece, admitiendo que la palabra Europa tenga sentido, como parece hoy en día evidente, ese sentido no puede ser ni político, ni religioso y tanto menos económico pero consiste en que el hombre europeo – a diferencia por ejemplo de los asiáticos y de los americanos, para quienes la historia y el pasado tienen un significado totalmente diferente – puede acceder a su verdad solamente a través de una confrontación con el pasado, solo haciendo cuentas con su historia. El pasado no es tan solo un patrimonio de bienes y de tradiciones, de recuerdos y saberes sino sobre todo un componente antropológico esencial del hombre europeo, que puede acceder al presente solo mirando lo que le ha ido sucediendo. De la especial relación que tienen los países europeos (Italia y desde luego Sicilia son desde este punto de vista ejemplares) con sus ciudades, con sus obras de arte, con su paisaje: no se trata de conservar bienes más o menos valiosos, pero exteriores y accesibles: esta es en cuestión la verdadera realidad europea, su indiscutible supervivencia. Por eso destruyendo el paisaje italiano con el hormigón de las autopistas y la alta velocidad, los especuladores no se privan de ganar pero destruyen nuestra propia identidad. La misma expresión “bienes culturales” es engañosa, porque sugiere que se trata de unos bienes entre otros, que pueden ser aprovechados económicamente y hasta vendidos, como si se pudiera liquidar y poner en venta la propia identidad.

Hace muchos años un filósofo que era además un alto funcionario de la naciente Europa, Alexandre Kojève sostenía que el homo sapiens había llegado al final de su historia y que no tenía ante sí más que dos posibilidades: el acceso a una animalidad posthistórica (encarnado en la american way of life) o el esnobismo (encarnado de los japoneses) que continuan celebrando su ceremonia del té, vacías pero con un significado histórico. Entre unos EEUU integralmente reanimalizados y un Japón que se mantiene humano solo a través de renunciar a todo contenido histórico, Europa podría ofrecer la alternativa de una cultura que se mantiene humana y vital aún después del fin de la historia, porque es capaz de enfrentarse a su propia historia en su totalidad para desde allí alcanzar una nueva vida.

Su obra más destacada Homo Sacer investiga sobre la relación del poder político y la nuda vida y pone en evidencia las dificultades presentes en ambos términos, ¿Cuál es el punto de posible intermediación entre ambos polos?

Lo que me han demostrado mis investigaciones es que el poder soberano se fundamenta desde sus comienzos en la separación entre nuda vida (la vida biológica que en Grecia tenía lugar en la casa) y la vida políticamente calificada (que se desarrollaba en la ciudad). La nuda vida se halla excluida de la política y al mismo tiempo incluida y capturada por la propia exclusión: en este sentido la nuda vida es el fundamento negativo del poder. Esta separación alcanza su forma extrema en la biopolítica moderna. Lo que sucedió en los estados totalitarios del novecientos y que es el poder (ya sea a través de la ciencia) que decide en última instancia qué es una vida humana y qué no lo es. Por el contrario sucede que se piensa en una política de las formas vitales, es decir en una vida que no pueda separarse de su forma, es decir que nunca más sea nuda vida.

El fastidio, por usar un eufemismo, con que el hombre común enfrenta a la política ¿está vinculado a las específicas condiciones italianas o es de algún modo inevitable?

Creo que hoy estamos frente a un fenómeno nuevo que va más allá del desencanto y de la recíproca desconfianza entre los ciudadanos y el poder y que abarca todo el planeta. Lo que se está produciendo es una transformación radical de las categorías con las que estábamos acostumbrados a pensar la política. El nuevo orden del poder mundial se basa en un modelo de gobernabilidad que se define democrático, pero que nada tiene que ver con lo que este término significaba en Atenas. Que este modelo sea, desde el punto de vista del poder, más económico y funcional lo prueba el que haya sido adoptado hasta por los regímenes que hasta no hace muchos años eran dictaduras. Es mucho más fácil manipular la opinión de la gente a través de los medios y la televisión que tener que imponer permanentemente cada decisión por medio de la violencia. Las formas políticas que conocíamos – el estado nacional, la soberanía, la participación democrática, los partidos políticos, el derecho internacional – han llegado al final de su historia. Permanecen en la vida como formas vacuas, pero la política actual tiene la forma de una “economía” es decir un gobierno de las cosas y de los hombres. Lo que nos resta es pensar integramente, desde el principio lo que hasta ahora hemos definido con la expresión, por otra parte poco clara, de “vida política”

El estado de excepción que usted ha vinculado al concepto de soberanía parece asumir hoy en día el carácter de normalidad, pero los ciudadanos permanecen perdidos ante la incertidumbre en la que viven cotidianamente ¿es posible atenuar esta sensación?

Vivimos desde hace décadas en un estado de excepción, que se ha convertido en regla, como sucede en la economía, la crisis es la condición normal. El estado de excepción que debería hallarse limitado en el tiempo – es en cambio hoy el modelo normal de gobierno y esto en los mismos estados que se llaman democráticos. Pocos saben que las normas de seguridad introducidas luego del 11 de setiembre (en Italia ya habían sido establecidas durante los años de plomo) son peores que las vigentes durante el fascismo. Y los crímenes contra la humanidad cometidos durante el nazismo fueron posibles debido al hecho de que Hitler había asumido el poder y proclamado un estado de excepción que nunca fue revocado. Y él sin embargo no tenía las mismas posibilidades de control (datos biométricos, telecámaras, celulares, tarjetas de crédito) propias de los estados contemporáneos. Se diría que hoy el Estado considera que cada ciudadano es un terrorista virtual. Esto no hace otra cosa que deteriorar y volver imposible la participación en la política que debe definir a la democracia, Una ciudad cuyas plazas y cuyas calles están controladas mediante telecámaras no puede ser un lugar público: es una cárcel.

¿Podemos plantearle una pregunta sobre la conferencia que pronunció en Sicilia? Algunos han llegado a la conclusión de que ha sido un homenaje a Piero Guccioni, a una amistad de tanto tiempo, otros han visto una orientación de cómo huir del jaque mate al que se halla encadenado el arte contemporáneo

Piero Guccioni

Piero Guccioni

Es verdad se trataba de un homenaje a Piero Guccioni y a Scicli, una pequeña ciudad en la que residen algunos de los más importantes pintores vivos. La situación del arte es actual y posiblemente el mejor lugar para comprender la crisis de la relación con el pasado del que hemos hablado. El único lugar en donde puede vivir el pasado es el presente y si el presente deja de sentir vivo al propio pasado, el museo y el arte, que son las figuras eminentes de aquel pasado se convierten en lugares problemáticos. En una sociedad que ya no sabe qué hacer con su pasado, el arte se encuentra atrapado entre el Escila del museo y el Caribdis de la mercantilización (1) Y a menudo como en los templos del absurdo como lo son los museos de arte contemporáneo, ambas cosas coinciden. Duchamp ha sido probablemente el primero en darse cuenta del callejón sin salida en que se había encerrado el arte. ¿Qué es lo que inventa Duchamp con el ready-made? Toma cualquier objeto usual por ejemplo un urinario e introduciéndolo en un museo lo obliga a presentarse como una obra de arte. Naturalmente – luego del breve instante en que dura el efecto de la extrañeza y de la sorpresa – en realidad nada agrega a su presencia: no la obra porque se trata de un objeto usual, cualquier objeto producido industrialmente, ni la obra artística por no existe en modo alguno “poiesis”, producción – y menos aún artista, sino que como filósofo o crítico o como amaba decir Duchamp, “uno que respira” un simple ser vivo. En todo caso es cierto que él no pretendía producir una obra de arte sino desbloquear el camino del arte, encerrado entre el museo y la mercantilización. Como sabéis lo que sucedió en cambio es que una clase, aún activa, de hábiles especuladores transformó el ready-made en obra de arte. Y el llamado arte contemporáneo no hace sino repetir el gesto de Duchamp llenando de no-obras y de performances a los museos que no son otra cosa que órganos del mercado destinados a acelerar la circulación de mercaderías que como el dinero, han llegado a un estado de liquidez y quieren seguir valiendo como obras. Esta es la contradicción del arte contemporáneo: abolir la obra y además pretender un precio.

1) N.de T. Escila y Caribdis son dos monstruos marinos de la mitología griega situados en orillas opuestas de un estrecho canal de agua, tan cerca que los marineros intentando evitar a Caribdis pasarían muy cerca de Escila y viceversa.

Estados Unidos: De cidadão-jornalista a cidadão-polícia

boston_globe.

Em Boston, as autoridades norte-americanas lançaram um inquérito em linha, apelando ao envio de fotos e videos feitos antes e depois das explosões. E juntaram um estímulo ao apelo: 50 mil dólares por qualquer informação que levasse à prisão dos autores do atentado. Os resultados ultrapassaram as expectativas — mais de um milhão de imagens e mais de mil horas de sequências video enviadas pelos cidadãos-polícias. Pelo meio, manifestações de racismo e acusações infundadas a inocentes. Os media também se portaram mal, mas acabaram fazendo mea culpa.

» Os media fazem mea culpa
» Os “justiceiros” da Internet em busca de um culpado

O atentado que deixou os “detectives” das redes sociais fora de controlo

 

Teorias da conspiração, falsos suspeitos e muita, mas muita, informação que não era verdadeira. Tudo ao alcance de um clique.

 

Nos últimos dias, milhares de pessoas foram para a Internet fingir que eram o Sherlock Holmes.

Com pouco mais do que imagens granuladas de câmaras de videovigilância, fotografias de telemóveis e tweets em directo das comunicações da polícia, inundaram a Internet com pistas, provas, palpites e especulações sobre o que tinha acontecido em Boston e quem podia estar por detrás do ataque durante a maratona.

As explosões de segunda-feira, o primeiro ataque terrorista de larga escala em território americano na era dos smartphones e das redes sociais, ofereceram a todos os interessados uma oportunidade de se envolverem na investigação. Segundos depois da primeira explosão, a Internet já estava a rebentar de ideias colectivas e reacções em massa.

Só que este momento alto para as redes sociais rapidamente deu origem a uma espiral descontrolada. Legiões de detectives onlinelançaram suspeitas sobre pelo menos quatro pessoas inocentes, difundiram inúmeras pistas falsas e aumentaram o sentimento de pânico e paranóia.

“Este foi um dos momentos mais alarmantes do nosso tempo em termos de redes sociais”, disse Siva Vaidhyanathan, um professor de Estudo dos Media da Universidade da Virgínia. “Somos muito bons a difundir imagens e a incentivar amadores, mas somos muito maus no cumprimento das normas sociais que servem para proteger os inocentes”.

Pouco depois das explosões, os fóruns da Internet já estavam cheios de rumores de que tinham sido quatro bombas e não duas, de que uma biblioteca da região também tinha sido alvo de ataque, de que o número de vítimas mortais ultrapassava uma dezena. Em fóruns como o Reddit e o 4chan abundavam as teorias – baseadas em pouca ou nenhuma prova concreta – de que os culpados eram fundamentalistas islâmicos ou então activistas de extrema-direita.

Numa corrida louca para ser o primeiro a identificar os perpetradores, cidadãos anónimos escondidos por detrás do seu nome de utilizador online começaram abertamente a nomear pessoas acusadas de terem colocado as bombas. Apanhados na onda, alguns media tradicionais publicaram essa informação. Na quinta-feira, a capa do New York Post mostrava a fotografia de dois homens na maratona, sob o título “Os Homens do Saco”, implicando os dois como os principais suspeitos. Na verdade, não eram suspeitos de nada, e um deles, Salah Barhoun, foi depois identificado como um estudante do ensino secundário que não morava em Boston nem tinha nada a ver com as explosões.

Depois de o FBI ter divulgado as fotografias dos verdadeiros suspeitos, as pessoas realmente perderam a noção. Estes investigadores domésticos pesquisaram a Internet à procura de caras que correspondessem à descrição oficial, e ilustraram o seu trabalho com desenhos, círculos e outras técnicas caseiras de CSI.

Os detectives amadores fixaram as atenções em Sunil Tripathi, um estudante da Universidade de Brown que estava desaparecido há um mês. Recorrendo a uma técnica de animação, fizeram uma decomposição de fotografias de Tripathi, assinalando as semelhanças entre o seu rosto e o de um dos suspeitos identificados pelo FBI.

Não importava que Tripathi não tivesse qualquer conexão aparente com as bombas da maratona. Isso ficou patente na sexta-feira, quando as autoridades revelaram a identidade dos dois suspeitos, dois irmãos imigrantes de origem tchetchena – Tamerlan e Dzhokhar Tsarnaev. “Sabíamos inequivocamente que nenhum dos indivíduos suspeitos de serem responsáveis pelas explosões na maratona de Boston podia ser o Sunil”, frisou a família Tripathi, em comunicado.

Os defensores das redes sociais e do crowd-sourcing louvam há muito o seu poder sem rival para rapidamente reunir e disseminar informação em situações de crise. Com dezenas de milhares de pessoas a assistir à maratona, a maior parte munida de smartphones, o simples volume de dados disponíveis para análise era demasiado tentador para ser ignorado. “As pessoas no momento querem participar. Querem sentir que fazem parte do que está a acontecer”, explicou Nicco Mele, especialista em tecnologia e redes sociais da John F. Kennedy School of Government da Universidade de Harvard. Por isso, enquanto a polícia de Boston estava ocupada com o tiroteio com os dois irmãos em Watertown, na madrugada de sexta-feira, dezenas de milhares de utilizadores da Internet resolveram sintonizar as comunicações da polícia, publicando furiosamente as suas notas e ideias no Reddit e no Twitter.

“Julgo que chegámos a um novo patamar, em que a Internet finalmente ultrapassou completamente a informação da televisão por cabo”, escrevia um indivíduo identificado como PantsGrenades no Reddit. “De facto, pergunto-me se não estaremos, inadvertidamente, a fazer o trabalho dos jornalistas por eles.”

Segundo Murray Jennex, um especialista em gestão de crises da Universidade de San Diego, o grande influxo de vozes onlineatravés das redes sociais pode ser extremamente positivo, porque potenciais testemunhas oculares estão agarradas a câmaras em quase todos os locais. Mas, para além das fotografias que fornecem, as suas especulações e teorias não conduzem necessariamente a uma maior eficácia na resolução do caso. “Há demasiado ruído que é completamente insignificante”, diz Jennex. “As pessoas vêem tendências e padrões onde não existem tendências e padrões”, nota. Outro problema com as redes sociais, prossegue, é que não há nenhuma forma de distinção entre uma fonte de informação credível e outra que não o é. “As pessoas adoram especular e algumas pessoas adoram utilizar a Internet num exercício equivalente aos telefonemas falsos.”

Os especialistas consideram que o impacto das redes sociais em situações de crise vai inevitavelmente aumentar. “O instinto é satisfazer os nossos impulsos voyeuristas. É aí que a arrogância das multidões se manifesta”, observa Siva Vaidhyanathan. “Quando estamos sentados à secretária, a olhar para o ecrã de um computador, esquecemos-nos facilmente de que aquelas imagens e nomes remetem para pessoas bem reais”.

PÚBLICO/Los Angeles Times

Clube de Jornalistas de Portugal

 

A polícia prolonga o terror militar na democracia

Morreu o filósofo argentino León Rozitchner. O que ele pensava é do desconhecimento da grande imprensa brasileira.

Tenho insistido no termo ditadura econômica. Pela persistência da mesma política imposta por Roberto Campos e Delfim Neto, escudada em uma justiça absolutista, e em uma polícia chamada de governo paralelo.

Para León Rozitchner: Ahora entre nosotros ya no es más necesario el poder militar, basta con la policía que prolonga el terror militar en la democracia (…).

Mirá, yo pienso que hay que

pensar la política desde la guerra

En la guerra hay una situación extrema, una situación límite, donde lo que consigue -y así se define la guerra-, es el dominio de la voluntad del hombre. Evidentemente, el que lleva la guerra adelante no querría matar a la población, lo que quiere simplemente es que se someta, no querría que la población resista, si entregan los bienes pueden seguir subsistiendo como población, de manera tal que el dominio de la voluntad tiene múltiples formas. Una de las formas de dominar la voluntad de aquél que se resiste a ser dominado es la guerra. Cuando aparece este extremo límite que es la guerra, la definición de política o de guerra adquiere un tinte diferente.

También en la democracia lo que se persigue es el dominio de la voluntad de los demás por otros medios, por medios económicos, así como el dominio de la voluntad también se ejerce a partir de lo religioso. El temor al más allá, el sentimiento de culpa, de identificación con el crucificado hace que el temor también te penetre. Quiere decir que en cada uno de los campos en los que vivimos, fundamentalmente la economía, los militares y la iglesia señalan tres formas de dominar la voluntad, de acceder al dominio de la voluntad.

Y ahora encontramos otra: la televisión. Los medios de comunicación se han convertido en los grandes dominadores de la voluntad ajena a través de formas muy sutiles o muy torpes también pero, al mismo tiempo, muy efectivas. Son aquellas figuras que se ejercen para imbecilizar a la gente a través de lo que se trasmite cotidianamente.