Dilma arma una agenda de izquierda para resistir

ACTOS CON LA CENTRAL GREMIAL, ENTREGA DE VIVIENDAS Y ANUNCIOS SOCIALES EN MATERIA DE SALUD

 

Reunida con sus asesores más fieles y dirigentes sociales en el Palacio del Planalto, la mandataria quiere evitar que Temer se atribuya trabajos de licitaciones en aeropuertos. La presidenta convocará al consejo de política indígena.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff prepara una agenda de izquierda para resistir fuera del poder, si llega a ser apartada del cargo con el juicio político que se realiza en el Senado. Mientras, el vicepresidente, Michel Temer, en caso de asumir la jefatura de Estado, formará un equipo especial para reinaugurar la era de las privatizaciones en Brasil.

En el marco de la votación que se realizará en el Senado el 11 de mayo y que podría dejar a Rousseff suspendida por seis meses, la mandataria estudia una agenda de izquierda para establecer una marca cercana a los movimientos que la defienden en las calles. La organización del gobierno y del Partido de los Trabajadores (PT) pasa por cómo encarar una resistencia sin reconocer al gobierno de Temer durante los seis meses en los cuales ella estaría apartada de la presidencia hasta un veredicto final del Senado. El alejamiento de la presidenta del poder debe ser aprobado por mayoría simple de los 81 senadores. Si en 180 días el Senado no resuelve la cuestión, Rousseff volverá al cargo, pero el país, tras seis meses de Temer, se encontrará en otras condiciones. “Un gobierno de Temer, golpista, no tendrá paz en las calles”, dijo el presidente de la Central Unica de Trabajadores (CUT), que prepara un acto para del 1° de mayo en San Pablo, para denunciar el golpe, ocasión que podría contar con la presencia de Dilma. “El objetivo del golpe es darle al empresariado la posibilidad de derogar las leyes laborales que rigen desde 1943”, concluyó Freitas.

Reunida con sus asesores más fieles y dirigentes sociales en el Palacio del Planalto, la mandataria quiere evitar que Temer se atribuya por ejemplo los trabajos de licitaciones en cuatro aeropuertos (Puerto Alegre, Fortaleza, Florianópolis y Salvador). “Es muy probable que Dilma convoque al consejo de política indígena y que haga anuncios sociales en materia de salud en las periferias, la entrega de viviendas populares, además de participar en un acto de recibimiento de la antorcha olímpica de los Juegos de Río 2016”, afirmó un allegado al ex presidente Lula.

En torno de Rousseff está planteada la hipótesis de nuevas elecciones, alentada por el presidente del Senado, Renan Calheiro, y calificadas como “el verdadero golpe” por Temer, ya que el calendario electoral las fecha para octubre del 2018. Calheiro, que pertenece al Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) que integra Temer, que ayer se reunió con el vicepresidente, es un hombre clave porque el Senado cumplió su segunda sesión de la comisión de juicio político y de él depende gran parte de los trabajos y la llamada “pacificación” en caso de que Rousseff sea apartada del cargo.

Con la posibilidad de llegar a ser presidente interino y tal vez definitivo, Temer armó una agenda económica vinculada a nombres del liberalismo y al mundo financiero, que la presentó a los grupos de poder nacionales e internacionales para cerrar filas en torno de la recuperación económica del país. Un estrecho colaborador de Temer informó que el vicepresidente prepara la creación de un consejo especial de cinco personas, liderado por el ex gobernador de Rio de Janeiro Wellington Moreira Franco, para reflotar un plan de privatizaciones y administrar la política de concesiones vigentes. “La novedad sería la participación privada (llamada PPP) para gerenciar en el sistema público de salud, una agenda que siempre fue obstruida por el PT”, afirmó la fuente cercana a Temer.

El plan de concesiones de puertos, aeropuertos y carreteras forma parte del actual gobierno de Rousseff, pero Temer busca apoyos en el Partido Social de Democracia Brasileña (PSDB) del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) para avivar la confianza de los inversores. Las únicas resistencias a la participación del PSDB en una gestión de Temer, fueron impuestas por el senador, ex candidato presidencial y ex gobernador de Miras Gerais, Aécio Nieves, presidente del partido, quien anunció ayer que el próximo martes lanzará una agenda de emergencia para Brasil para condicionar al vicepresidente.

Temer está conformando a cielo abierto su gabinete y ya obtuvo el sí del que sería su ministro de Economía, Henrique Meirelles, ex presidente del Banco Central en la era de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y ex presidente del Banco de Boston. Como condición pidió participar de la elección de un jefe de un Banco Central Autónomo. Para ese cargo, hoy ocupado por un funcionario de carrera elegido por Rousseff, Alexandre Tombini, están considerando a Ilan Goldfajn, economista jefe del Itaú, el banco privado más poderoso de Brasil.

Mientras tanto en el Senado, la comisión de juicio político discutió ayer sobre las “pedaleadas fiscales”, el delito por el cual se enjuicia a Rousseff, el mismo que se le adjudica al senador instructor del caso, el opositor Antonio Anastasia, cuando fue gobernador de Minas Gerais hasta 2014. Hoy está previsto que los abogados denunciantes, vinculados al PSDB, ofrezcan testimonio en la comisión de impeachment y el viernes lo harán los defensores de la presidenta, el abogado general de la Unión, José Eduardo Cardozo, y los ministros de Economía, Nelson Barbosa, y de Agricultura, Katia Abreu. Cardozo sostiene que no existe delito de responsabilidad para juzgar a Rousseff y que el proceso de trata de una “venganza” del presidente de Diputados, Cunha.

A conspiração golpista na América do Sul

Kalvellido

Kalvellido

 

 

 

Costumam os direitistas nomear os governos da Venezuela, da Bolívia e do Equador como ditaduras. Perdem as eleições, e passam a tramar golpes. Não esperam, democraticamente, um novo pleito, para o povo votar em santa paz.

Essa doença ataca os eleitores de Aécio Neves (PSDB), que pedem nas ruas um impossível impeachment de Dilma, que faria Michel Temer (PMDB) presidente, quando o partido pm-debista já preside a Câmara dos Deputados (Eduardo Cunha) e o Senado Federal (Renan Calheiros).  Os extremistas da direita reclamam um golpe já, o retorno da ditadura que durou 21 anos. A ditadura militar que começou no dia 1 de abril de 1964. Meio século atrás. Atrás mesmo. Que ditadura é atraso, morte, escuridão.

A apologia da ditadura, de um golpe com ou sem intervenção de exército estrangeiro, vem sendo realizada na democracia complacente do governo de Dilma Rousseff. Que apologia da ditadura é crime. Criminosa é toda ditadura.

O atual presidente da Venezuela foi eleito pelas urnas, pelo voto direto de cada cidadão. A propaganda dos jornais aliados dos Estados Unidos, onde a eleição presidencial é indireta, e apenas concorrem dois partidos que se revezam no poder, chama Nicolás Maduro de ditador.

Também apelida Evo Morales de ditador, e o governo dele realiza eleições livres, e perde. Evo, o primeiro índio presidente nas Américas, depois de 500 anos de colonialismo, reconhece que não conseguiu eleger os principais governadores e prefeitos da Bolívia. Nada mais democrático. É uma lição de humildade. De civismo. De liberdade política. Os opositores de Evo não possuem a mesma grandeza. Evo é um estadista.

 

El MAS de Evo derrotado en las elecciones territoriales

 

Evo, presidente índio, na solenidade de posse

Evo, presidente índio, na solenidade de posse

por Alex Contreras Baspineiro

Ganó la pluralidad política, se impuso el equilibrio regional y perdió el Movimiento al Socialismo (MAS) en los principales municipios y gobernaciones de Bolivia, en las elecciones sub nacionales (territoriales) realizadas el domingo 29 de marzo.
El presidente Evo Morales Ayma, en rueda de prensa, reconoció la derrota argumentado que gran parte de la población boliviana votó contra la corrupción en la que estarían involucrados sus candidatos en La Paz, la mala elección de los mismos pero también porque en algunos sectores aún existen atisbos de machismo y discriminación; el vicepresidente Álvaro García Linera trató de justificar esa derrota argumentando la ausencia de liderazgos regionales en filas oficialistas.

De las 10 ciudades más importantes en el país, la oposición ganó en ocho: La Paz, El Alto, Tarija, Oruro, Cobija, Trinidad, Santa Cruz y Cochabamba, el MAS sólo en Sucre y Potosí; mientras que de nueve gobernaciones: la oposición ganó en La Paz, Tarija y Santa Cruz; el MAS en Cochabamba, Potosí, Pando y Oruro y se debe ir a una segunda vuelta en las gobernaciones de Beni y Chuquisaca por una disposición contemplada en la Ley Electoral.

En las últimas elecciones municipales y de gobernaciones realizadas en 2010, el MAS tenía mayor control territorial que, por diferentes aspectos, lo perdió cinco años después.

La oposición en Bolivia tiene diversos líderes, varias tendencias políticas entre los tradicionales y los emergentes y una visión de país que aún no fue consensuada; en cambio el MAS tiene un líder encarnado en la figura del presidente Evo Morales Ayma, cuenta con un proyecto político y también con una visión de país. A pesar de todas esas diferencias el partido que se encuentra 10 años en el gobierno perdió en las elecciones por decisión democrática del soberano.

Sin embargo, es necesario enfatizar que, en la actual coyuntura, el MAS sigue siendo la principal fuerza política a nivel nacional.

Bastiones masistas

Los resultados más contundentes por la derrota al partido en función de gobierno y que llamaron la atención a nivel nacional e internacional se dieron en los considerados bastiones del MAS.

El Alto de La Paz considerado como la cuna de “la guerra del gas” -el histórico movimiento político-social que en 2003 logró expulsar del poder al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el símbolo de la política neoliberal- ahora es controlado por Soledad Chapetón de Unidad Nacional (UN) quien derrotó al candidato del MAS. En este municipio no existió el cuestionado machismo presidencial porque lo ganó una mujer opositora.

La ciudad de Cochabamba donde el año 2000 se protagonizó la “guerra del agua” –el movimiento que empezó a perforar el modelo neoliberal- le dio un triunfo contundente a José María Leyes del Movimiento Demócrata Social (MDS); además, en esta ciudad se produjo una alianza con la disidente del MAS y líder de Libertad de Pensamiento para Bolivia (LPB), Rebeca Delgado quien marca el camino hacia una oposición emergente.

La Paz que es la sede de gobierno de Bolivia, tanto en la ciudad como en la gobernación fueron ganadas respectivamente por Luis Revilla y el disidente del MAS Félix Patzi que representan ahora a SOL.Bo; los candidatos oficialistas derrotados aún no salen de su incredulidad reconociendo que el golpe fue muy duro.

En Chuquisaca donde se encuentra la capital política del país también se produjo un verdadero batacazo electoral porque el candidato del MAS que era considerado virtual ganador se encuentra emparejado con el también disidente masista y líder campesino Damián Condori que en principio fue elegido orgánicamente como candidato oficialista pero ante la negativa presidencial participó con Todos por Chuquisaca (TPC). El 3 de mayo, en una segunda vuelta electoral, estos dos candidatos deben definir al ganador.

Fortalezas opositoras

La oposición boliviana se encuentra fragmentada a nivel nacional, no existe un referente político y para lograr victorias territoriales empezaron a surgir varios líderes regionales.

En Santa Cruz y Tarija, tanto a nivel municipal como de gobernación, la oposición reflejando su fortaleza política y territorial derrotó al partido oficialista; en el Beni aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anuló la sigla del mayor partido opositor Unidad Demócrata (UD) e inhabilitó a 228 candidatos, el MAS aún no pudo ganar.

La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), en su informe oficial, lamentó que a nueve días de las elecciones sub nacionales, el Tribunal Supremo Electoral haya cancelado la personalidad jurídica de Unidad Demócrata (UD) en el Beni.

Recomienda promover un debate político y legislativo, a fin de salvaguardar las prerrogativas cívicas establecidas en los tratados internacionales y la Constitución Política del Estado.

Diferentes sectores sociales cuestionan el accionar del Tribunal Supremo Electoral por ser una entidad funcional a Poder Ejecutivo.

Sectores opositores al gobierno aseguran que su triunfo también se vio favorecido por declaraciones del propio presidente Evo Morales Ayma a quien lo califican como “jefe de campaña”.

El 3 de marzo, el Jefe de Estado, amenazó a los electores (bolivianos y bolivianas) que el gobierno actual no trabajaría con los candidatos opositores identificados con la derecha; esas palabras fueron comparadas como las emitidas en las elecciones de 2002 cuando el ex embajador de Estados Unidos en Bolivia, Manuel Rocha, amenazó a la población que si apoyaban a la candidatura en ese entonces de Evo Morales, el país del norte no apoyaría a Bolivia. En ambos casos el rechazo fue total: los bolivianos y bolivianas defienden su dignidad.

La mayoría de la población boliviana que en octubre de 2014 le apoyaron con el 61 por ciento de la votación al presidente Evo Morales Ayma, cinco meses después tienen un mensaje muy claro: el proceso de cambio no es sinónimo de amenazas ni chantajes, menos de corrupción ni negociados y tampoco de narcotráfico ni contrabando.

El proceso de cambio debe ser profundizado, no tergiversado…