el objetivo es destruir un proyecto popular y progresista que fue (y todavía es) clave para el desarrollo de una corriente progresista que impulsó transformaciones profundas en varios países

Brasil, a todo o nada

por PEDRO R. BRIEGER*
Diario Público/ Espanha

La decisión de la Justicia brasileña de suspender el nombramiento de Lula da Silva como jefe de gabinete de Dilma Rousseff es un hecho de suma gravedad institucional. Habría que bucear en lo más profundo de la historia latinoamericana para encontrar antecedentes del nombramiento de un ministro de tan alta jerarquía frenado por la Justicia.

Hay que ser muy ingenuo para pensar que el juez Itagiba Catta Preta Neto actuó como parte de una lucha global contra la corrupción, de la misma manera que divulgar las escuchas entre la presidenta Rousseff y el exmandatario Lula da Silva “casualmente” cuando ellos estaban reunidos no forma parte del saneamiento moral del Brasil.

Desde que Rousseff reasumió la presidencia el 1 de enero de 2015, la oposición se puso como objetivo explícito lograr su renuncia en un triple juego de pinzas y evitar que Lula se presente como candidato en 2018. Y si es posible, destruirlos a ambos. Claro que no se trata de una cuestión personal: el objetivo es destruir un proyecto popular y progresista —en el más amplio sentido de la palabra— y que fue (y todavía es) clave para el desarrollo de una corriente progresista en la región que impulsó transformaciones profundas en varios países. Lo que se busca es archivar por décadas lo que se define despectivamente como “populista”.

En este “juego de tres pinzas” están, por un lado, los partidos políticos opositores liderados por Aécio Neves, derrotado en la segunda vuelta de 2014, y que desde septiembre de 2015 en entrevistas y comunicados asegura que el gobierno de Rousseff “se acabó”, lo que reiteró esta semana. Y el histórico PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño), todavía un aliado del gobierno. Todavía.

Por otro lado existe un sistema judicial que insiste en juzgarlos a Lula y Dilma en base a acusaciones de corrupción que ambos niegan a viva voz. La tercera pinza es la de los principales medios de comunicación, que no sólo informan y analizan la situación política sino que también convocan abiertamente a movilizarse en las calles contra el gobierno de Dilma. Además, difunden materiales de los juzgados que inducen a pensar que existe una trama corrupta y de encubrimiento entre ambos sin que existan pruebas concretas. No es casual que durante la jura de Lula muchos de los presentes corearan “el pueblo no es bobo, abajo la red O Globo”, en clara alusión al papel opositor del grupo mediático más poderoso del Brasil.

¿Qué les queda a Dilma y a Lula? Su base social, aunque desencantada. ¿Podrán apelar a ella? Es la pregunta del millón

El “juego de las tres pinzas” funcionó a la perfección el jueves 17 de marzo. El mismo día que debía asumir Lula como jefe de Gabinete, el influyente diario Folha de Sao Paulo sugestivamente titulaba “es el fin” a su columna editorial. En la última frase del editorial se podía leer: “Ya se decía que, con el nombramiento de Lula, el gobierno de Dilma Rousseff llegaba a su fin. Tal vez esa fase deba ser encarada a partir de los próximos días de forma más literal de lo que se pensaba”. Claro como el cristal. A los pocos minutos de asumir Lula como jefe de gabinete, un juez suspendió su designación en una medida sin precedentes y poco después la Cámara de Diputados aprobó la creación de la comisión especial de impeachment (juicio político) para destituir a la presidenta. Las tres pinzas al mismo tiempo.

Dilma suma a Lula a su gobierno para fortalecerlo, reforzar el vínculo perdido con sus votantes y los sectores populares, y desarmar la trama política del pedido de juicio político iniciado por la oposición. La crisis política aceleró los tiempos de Lula que pensaba lanzarse como candidato a la presidencia en 2018. Pero el triple juego de pinzas está actuando con celeridad y coordinación. Parece que ahora es a todo o nada.

 

* Pedro Brieger es periodista y directo de la revista Nodal. Reproducimos este texto publicado originariamente en la web Nodal.am

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Dilma: “Estimulan la violencia, estimulan la agresión a los ministros (en restoranes y aviones), a diputados, eso tiene un nombre, eso se llama fascismo”

EL MUNDO › ENTREVISTA A LA PRESIDENTA DE BRASIL, DILMA ROUSSEFF

“Si hoy hubiera un golpe en este Brasil democrático sería un tipo de golpe institucional”

Rousseff asegura que el intento de destituirla a través de un impeachment no tiene sustento legal. “Pueden investigarme del derecho y el revés, que no van a encontrar nada.” La mandataria enfatiza que no va a renunciar. “Me piden que renuncie para evitarse el mal trago de tener que echar de forma ilegal a una presidenta elegida.”

Por Darío Pignotti
Página/12 Argentina

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“Es muy triste que hoy se cumplan 40 años del golpe de Estado en la Argentina, y al mismo tiempo debemos estar muy alegres de que ahora los argentinos tengan un sistema democrático. Los golpes cambian sus características con el correr de tiempo, si hoy hubiera un golpe en este Brasil democrático sería un tipo de golpe institucional”. Esa fue la primera respuesta de la presidenta Dilma Rousseff durante una entrevista de casi 100 minutos ofrecida ayer en la amplia mesa de madera circular de su despacho del tercer piso del Palacio del Planalto. Dilma está sentada junto a una pared blanca en lo alto de la cual hay un escudo brasileño. Pide que enciendan el aire acondicionado, “si no, nos vamos a freír”, mientras los mozos ofrecen jugo de naranja natural. Es una mañana calurosa, característica del otoño brasileño: lo atípico es que hasta el inicio del encuentro no se vieron grupos hostiles al gobierno y la democracia merodeando el palacio, que ha sido hostilizado casi a diario con consignas que van desde el “impeachment ya” hasta “S.O.S Fuerzas Armadas”.

“Nosotros tuvimos golpes militares en América Latina en aquellos años setenta, conozco lo que pasó en la Escuela de Mecánica de la Armada… ahora no se dan esos golpes, ahora tratan de romper el delicado tejido democrático…alimentan la intolerancia…buscan romper el pacto (social) basado en la Constitución de 1988”. Ella afirma que no se puede voltear a un presidente de la república legítimamente electo, salvo que se pruebe que cometió crimen de responsabilidad (en el ejercicio del mandato). “Si no hay pruebas contra mí, (para sustanciar el impeachment) esto es golpe, golpe contra la democracia”, reforzó la mandataria ante una pregunta de Página/12, el único diario latinoamericano que participó en el encuentro junto a The New York Times, Le Monde, El País, The Guardian y Die Zeit.

“En una democracia tenemos que reaccionar de forma democrática. Recurriremos a todos los instrumentos legales para dejar claro las características de este golpe. Pero yo les recomiendo que se pregunten a quiénes beneficia esto, muchos de los cuales ni siquiera han aparecido aún en escena”.

Mientras subimos del segundo al tercer piso del palacio por una rampa helicoidal (con la firma del arquitecto modernista-comunista Oscar Niemeyer), la misma por la que Lula, cabizbajo, y Dilma descendieron el jueves pasado cuando aquél fue puesto en funciones de ministro, un asesor habla del carácter “aguerrido” de la presidenta a medida que se cierra el cerco para destituirla.

Bastante delgada a fuerza de andar en bicicleta por las mañanas y el estrés de enfrentar una conspiración por día, Dilma no tiene el semblante de alguien abatido. Antes bien lo contrario. Viste una blusa bordó y negra completada con una gargantilla dorada, poco maquillaje, pintura en los labios pero no en la uñas. Sobria, pero sin ser monacal.

Cuando se la indaga sobre la posibilidad de que renuncie al cargo alza la voz y responde mirando con firmeza a uno de los corresponsales.

“Me piden que renuncie. ¿Por qué? ¿Por ser una mujer frágil? No, no soy una mujer frágil. Mi vida no fue eso. Piden que renuncie para evitarse el mal trago de tener que echar de forma ilegal a una presidenta elegida”

Asegura que los enemigos del gobierno subestiman su capacidad de enfrentar las adversidades. “Ellos piensan que yo estoy completamente afectada, presionada, desestructurada, y no lo estoy, es verdad que no lo estoy. Yo tuve una vida muy complicada, tenía 19 años (inicio de la década del 70, militaba en una organización armada) cuando estuve tres años presa.

Acá la prisión no era nada leve, era muy pesada, tal vez similar a la de Argentina, aunque creo que la de Argentina fue un poco peor porque el asesinato de personas allá fue más generalizado. Pero en Brasil también hubo muchas muertes. Entonces si uno compara, verá que yo ya luché en aquella época en condiciones mucho más difíciles que las de ahora que estamos en democracia. Esta situación es más segura. Yo voy a luchar, no voy a renunciar, para sacarme de acá van a tener que probar (que hubo violación de la ley). Por eso digo que tenemos que reaccionar, por eso la consigna de la gente que me apoya es no va a haber golpe”.

Recuerda que el mentor del “impeachment” (juicio político) contra ella es el jefe de Diputados, Eduardo Cunha, titular de varias cuentas comprobadas en Suiza en las que fueron depositados cinco millones de dólares de posibles sobornos cobrados para mediar contratos en Petrobras.

En contraste, sigue Dilma, desde que comenzó su segundo gobierno en 2014, y como parte de lo que considera una campaña para derrocarla con acusaciones insustentables, “he sido investigada debida e indebidamente por la prensa y por todo el mundo. Pueden investigarme del derecho y el revés, que no van a encontrar nada”.

Señala que el impeachment “legalmente es algo muy débil”. “Y surge porque el presidente del Congreso, Eduardo Cunha, dijo que si no votábamos en contra de una investigación contra él, ponía en marcha el proceso”.

“No tengo sentimiento de culpa. En fin, aquí en Brasil te detienen por tener perro y por no tenerlo, así que no sé cuál es la respuesta correcta. Seguro que me critican por no deprimirme. Y duermo muy bien. Me acuesto a las diez de la noche y me levanto a las seis menos cuarto de la mañana”.

Vallas reforzadas, agentes de seguridad apostados en puntos estratégicos de la Plaza de los Tres Poderes, en el centro de la ciudad, y controles de metales más exhaustivos para ingresar a la sede de una administración que, sitiada, se atrinchera en defensa de la democracia. “No pasarán”, garantiza la jefa del gobierno, asumiendo que el gigante sudamericano está ante una eventual guerra política de desenlace incierto.

Tanto ella como su compañero Luiz Inácio Lula da Silva, “el mayor líder político” del país, cayeron en la cuenta de que el campo opositor –jueces, medios, banqueros y partidos conservadores– desde comienzos de marzo evolucionó de una fase desestabilizadora en la que se combinaban obstrucciones parlamentarias con denuncias aparatosas, al golpismo sin ambages.

En este ascenso destituyente creció el protagonismo del juez Sergio Moro, una suerte de templario que se exhibe batiendo su espada (mediática) contra la corrupción, cuando la verdad seca es que lo mueve una ambición menos jurídica que política: la de cazar a Lula, con métodos ilegales, para así dar el tiro de gracia al gobierno.

El 16 de marzo ese magistrado de primera instancia interceptó una llamada de Lula y Dilma, la que un par de horas después entregó a la cadena opositora cadena Globo. Con una edición mañosa de esa grabación superpuesta a otras pinchaduras facilitadas por el juez, Globo agitó a la audiencia y la incitó a volcarse a las calles, generando otra noche de furia.

Hay sectores que, montados en la efervescencia del público antidilmista, “estimulan la violencia, estimulan la agresión a los ministros (en restoranes y aviones), a diputados, eso tiene un nombre, eso se llama fascismo”, sostiene la presidenta del Partido de los Trabajadores.

Miembros del gabinete consideran que esa intercepción de la llamada telefónica ordenada por Moro no fue sólo una espolada para excitar a las hordas, con ella también buscó impedir que Lula asuma al día siguiente su cargo de ministro. Y lo logró porque otro magistrado opositor determinó la “suspensión” del nombramiento que sigue en vigor por lo menos hasta la semana próxima.

Al comprobar el incendio causado por las pinchaduras, lo que incluyó una generalizada crítica de juristas y hasta de miembros de la Corte, Moro dijo que su actitud era comparable a lo ocurrido en los años 70 en Estados Unidos bajo la presidencia de Richard Nixon.

De alguna manera Moro pareció querer equiparar la caída de Nixon en el 74, envuelto en el escándalo de Watergate, con su anhelado fin anticipado de la mandataria petista.

Mal informado, el popular juez que según algunos sondeos tiene más de 15 por ciento de intenciones de voto para presidente, fue desmentido ayer por Dilma. “Alegar el antecedente norteamericano es ridículo, porque el gran invasor de las conversaciones era el presidente de la república que grababa a quien entraba (Casa Blanca), mientras acá en Brasil lo que pasó fue que un juez de primera instancia graba a la presidenta de la república”, disparó ayer. Anteayer lo había acusado de violar la “seguridad nacional”. “La actitud correcta debiera haber sido enviar la grabación al Supremo Tribunal Federal” que es el único órgano que tiene competencia para juzgar a una jefa de Estado.

Sin mencionarlo por su nombre y apellido, Dilma le enrostró a Moro el ser parte de la estrategia de “cuanto peor mejor” pergeñada por la oposición. La intercepción telefónica es algo inaceptable, “El juez tiene que ser imparcial, no puede jugar con las pasiones políticas”.

Será que existe festival de cinema em Tóquio? Quem é mais famosa Nise da Silveira ou Glória Pires?

nise 1

Tóquio tem festival de cinema? No Brasil, cada vez mais culturalmente dominado, 99 por cento dos filmes exibidos são estadunidenses.

Pelo que se vê na mídia, apenas existe o Oscar. Uma premiação transmitida, mundialmente, pelos países satélites do Tio Sam.

Tio Sam, outro nome famoso e temido e adorado, principalmente pelos que usam o dólar como moeda nacional e/ou no mercado paralelo.

Toda dominação de um império começa pela imposição de sua Cultura, primeiro passo decisivo para conquistar um povo, um país.

A Academia de Artes e Ciências Cinematográficas, fundada em Los Angeles, Califórnia, em 11 de maio de 1927, concede 25 prêmios anualmente, e apenas um para filme estrangeiro. Portanto, constitui um meio de propaganda exclusiva dos filmes produzidos nos Estados Unidos.

Brasil recebeu 13 indicações, nenhuma venceu o prêmio de melhor filme estrangeiro. O Oscar continua tão proibido para o Brasil quanto o Nobel. Isso faz parte da conspiração colonialista.

Por que de repente a mídia brasileira destaca o Festival Internacional de Cinema de Tóquio?

Simples, Nise – Coração da Loucura, estrelado por Glória Pires, ganha os prêmios de melhor longa e de atriz.

A “desconhecida” Nise da Silveira
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O diretor Roberto Berliner destacou que a alagoana Nise (1905-1999) foi sua “heroína” e disse que ela não era muito conhecida quando começou a fazer o filme, há três anos. “Era minha responsabilidade mostrar a história dela para o mundo”.

Denunciada por uma enfermeira, pela posse de livros marxistas, Nise foi presa durante a Intentona Comunista, em 1936, no presídio da Frei Caneca por 18 meses. Onde se encontravam presos a mulher de Prestes, Olga Benário, Eneida, amiga do editor deste blogue, e Graciliano Ramos, que transformou todas essas encantadas (escondidas) heroínas personagens de Memórias do Cárcere, um livro que continua propositadamente desconhecido, apesar de ser um clássico da literatura escrita em português.

De 1936 a 1944, Nise permanece com seu marido na semi-clandestinidade, afastada do serviço público por razões políticas. Durante seu afastamento faz uma profunda leitura reflexiva das obras de Spinoza, material publicado em seu livro Cartas a Spinoza em 1995.

O filme começa quando Nise sai das masmorras do ditador Getúlio Vargas, quando volta a trabalhar num hospital psiquiátrico no subúrbio do Rio de Janeiro e se recusa a empregar o eletrochoque e a lobotomia no tratamento dos esquizofrênicos. Isolada pelos médicos, resta assumir o abandonado Setor de Terapia Ocupacional, onde dá início a uma revolução regida por amor, arte e loucura.

Ninguém vai assistir o filme
Glória Pires no papel de Nise

Glória Pires no papel de Nise

Os cinemas brasileiros apenas exibem filmes estadunidenses. Na terra do único. Apenas um pintor (Portinari), um romancista (Machado de Assis), um poeta (Castro Alves, porque nomeia uma praça onde se exibem os trios elétricos no final do carnaval da Bahia), um teatrólogo (Nelson Rodrigues, pela obscenidade), um arquiteto (Oscar Niemeyer). Esqueceram os cineastas, os compositores, respectivamente derrotados pelos premiados com o Oscar, e pelos festivais tipo Rock in Rio.

No Brasil sem bibliotecas, ir  a um cinema e assistir um filme nacional é o mesmo que procurar um autor brasileiro em uma livraria.

O fim da cultura hoje atinge seu ponto mais alto na atual campanha pessimista, derrotista da mídia. Destacam os bispos brasileiros em mensagem divulgada no último dia 30: “propaganda derrotista” gera “pessimismo contaminador”.

Na nota, a CNBB manifesta-se a respeito do momento de crise na atual conjuntura. “A permanência e o agravamento da crise política e econômica, que toma conta do Brasil, parecem indicar a incapacidade das instituições republicanas, que não encontram um modo de superar o conflito de interesses que sufoca a vida nacional, e que faz parecer que todas as atividades do país estão paralisadas e sem rumo”, declaram os bispos.

Para a entidade católica, a frustração presente e a incerteza no futuro somam-se à desconfiança nas autoridades e à propaganda derrotista, gerando um pessimismo contaminador. “Porém, equivocado, de que o Brasil está num beco sem saída”. Os bispos alertam para que a população não se deixe tomar pela “sensação de derrota que nos transforma em pessimistas lamurientos e desencantados com cara de vinagre” (Papa Francisco – Alegria do Evangelho, 85).

O filme Nise foi produzido em 2012, e ainda não conseguiu ser lançado comercialmente.

Terrorismo estatal, tortura e morte, quatro poemas de Talis Andrade

VALLE DE LOS CAÍDOS

Nas faldas da serra
de Guadarrama
Francisco Franco
ergueu majestoso cemitério
para a continuação
do pomposo reino
dos cadáveres mumificados

Em Guadarrama
mandou enterrar
velhas desamadas damas
de uma nobreza fantasma
generais e sacerdotes
angelicais torturadores
da Espanha de Torquemada

Em Guadarrama
o pequeno suserano
mandou enterrar
melancólica corte
de fanáticos seguidores
megalomaníaco intento
de no inferno possuir
os serviços prazerosos e sujos
de uma legião de servos
sevos aduladores

valleyofthefallen

.

OPERAÇÃO CONDOR 

1

Em uma ceia demoníaca
os generais do Cone Sul
aprovaram a Operação Con
dor cujas asas agourentas
selam a noite com chumbo

O conúbio dos generais
arranca do calor dos lares
artistas e intelectuais
para os interrogatórios imbecis
de cegos vampiros
as cabeças lavadas
nas apostilas da CIA
os cérebros curetados
pelas palavras-ônibus
dos pastores eletrônicos

2

Em sombrios porões
os massagistas atestam
os instrumentos de suplício
os massagistas adestram
os toques de fogo
arrancando unhas e gritos
espicaçando as últimas palavras
os nomes e codinomes
de um exército de fantasmas
um exército apenas existente
nas doentias mentes dos agentes

3

Em refrigerados gabinetes
os técnicos em interrogatórios
e informações estratégicas
trabalham noite e dia
na burocracia cívica
de selecionar os copiosos
relatórios dos espias
decifrar os depoimentos
tomados sob tortura
depoimentos escarnificados
na escuridão dos cárceres
depoimentos cantados
no limiar do medo
confissões soluçadas
nas convulsões da morte

carlosllatuffcondor

.

            O PODER 

A justiça legaliza
a tortura
A igreja santifica
a tortura

Em uma ditadura
tudo se justifica
com uma nova lei
Em uma ditadura
tudo se abençoa
com uma missa

Em uma ditadura
apenas existem
os cúmplices
e os mortos

tortura

O AGIOTA

A cobrança um jogo
que requer paciência
rechego

Do agiota a obsessão

o desfrute da persistência
na perseguição

a destreza
de brincar de gato
coa presa

o prazer de excruciar
matar de pouquinho
bem devagarinho
como se fosse um carinho

O agiota suplicia
pelo gosto de sangue

Nos tempos de ditadura
apresenta-se como voluntário à polícia
para servir nos calabouços da tortura

Não é aferro de fanático
O agiota não tem bandeiras
não tem pátria nem deus
O agiota um cadáver que ama os cadáveres

A tortura um contato erótico
As lágrimas o sangue
a urina o excremento
são para o sevicia-
dor cheiros sabores
afrodisíacos alimentos
Quanto mais remorseado o corpo
sangrada a carne
intenso o desejo
o prazer

Os Agiotas, do pintor holandês Marinus Van Reymerswaele (1490-1546)

Os Agiotas, do pintor holandês Marinus Van Reymerswaele (1490-1546)

Poemas de Talis Andrade. Do livro inédito Selos do Apocalipse 

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Urariano Mota: “O crime contra Soledad é o caso mais eloqüente da guerra suja da ditadura no Brasil”

Soledad, beleza e sangue

“A morte de Soledad deu-se em razão de sua ternura”

por Conceição Lemes

Soledad Barret Viedma. Eu a ‘conheci’ ao ler uma coluna do jornalista e escritor pernambucano Urariano Mota, em Direto da Redação. Fascinou-me na hora. Uma jovem idealista, corajosa e linda, muito linda. Foi torturada e morta no Recife em 1973, grávida, depois de ser entregue ao delegado Sílvio Paranhos Fleury, traída pelo cabo Anselmo, de quem trazia um filho na barriga. O texto era tão terno, carinhoso, delicado. Confesso que me passou pela cabeça os dois terem sido namorados.

Emocionou-me tanto a história, que, imediatamente, quis saber mais de Soledad. Daí nasceu esta conversa com Urariano, que lança, em julho, o livro Soledad no Recife pela editora Boitempo. Ele é autor do romance Os Corações Futuristas, cuja paisagem é a ditadura Médici.

Soledad

Por que Soledad? Na sua coluna, você diz que só agora teve condições de mergulhar nas entranhas daquele momento. Por quê?

Urariano Mota – Há temas que nos perseguem, embora nem sempre a gente perceba. No meu primeiro livro, o romance Os corações futuristas, houve Cíntia, uma brava socialista. Já no destino trágico de Cíntia havia um destino de Soledad. A ‘diferença’ é que Cíntia se apoiava em outra pessoa, em outra militante. Enquanto Soledad, pelo menos quero crer e me empenhei muito por isso, Soledad é a pessoa. É a própria pessoa, pelo menos desejo ter realizado isso.

Por que só agora, 36 anos depois? De um ponto de vista pessoal, estou mais apto e cônscio de minhas fronteiras. De um ponto de vista mais geral, digamos, objetivo, o crime contra Soledad é o caso mais eloqüente da guerra suja da ditadura no Brasil. A traição que ela sofreu expressa, com vigor, a traição contra jovens do sentimento mais generoso, que é o sentimento de humanidade, do mundo.

Era tua amiga? Como ela era?

U.M. – Eu sou fundamentalmente um escritor. Isso quer dizer, expresso minha experiência vivida, sempre. Ou em fatos biográficos, testemunhados e sofridos, ou em fatos imaginados, recompostos, ressurgidos, que são também, para a literatura, para o artista, fatos testemunhados e sofridos. Soledad não era, ela é minha amiga. Mas não trocamos palavras em sua curta vida. Este livro diz a ela, fala as palavras que não podemos trocar, no Recife da ditadura Médici.

Mais de uma pessoa, para não dizer quase todas as pessoas, pensam que Soledad foi minha namorada, que eu a conheci pessoalmente. Isso vem da narração e da forma apaixonada do relato. Essa impressão surge, veio e vem do livro. Mais de um leitor já recebeu essa impressão. Isso se deve à mistura, em um só corpo, de pessoas e fatos absolutamente reais, documentados, sabidos, ao sentimento que tenho daqueles dias. O documento vivido pela segunda vez. Então, é claro, o elemento ‘ficcional’ virou factual. Como ela era, como ela é, o livro dirá.

É citado o massacre da chácara São Bento. Que lembrança isso traz?

U.M. – As notícias, publicadas em todo o Brasil em janeiro de 1973, dos seis ‘terroristas’ mortos no aparelho da São Bento, são absolutamente falsas. As ‘notícias’ de terroristas mortos, naquele tempo, eram reproduzidas com a mesma redação e teor em toda a imprensa brasileira. Vinham da agência de segurança nacional. Jamais houve o ‘massacre da chácara São Bento’. Houve a execução fria, planejada, de seis bravos militantes. A chácara foi o teatrinho criado para a execução de seis bravos.

Soledad Barret Viedma e Pauline Reichstul – há testemunho público disso – foram assaltadas em uma butique no Recife, de surpresa espancadas sob pistolas e seqüestradas. Em uma mangueira, por trás da butique, a proprietária notou depois sangue, vômito e urina. Isso de modo público, à vista de todos. Jarbas Pereira Marques, outro militante, que aparece entre os terroristas da chácara, foi retirado da livraria onde trabalhava, à luz do dia. Digo isso no livro, e repito aqui: em uma ditadura, até as datas dos jornais são falsas.

Soledad foi traída pelo cabo Anselmo, que a delatou ao delegado Fleury. Você conheceu o cabo Anselmo? O que sente por ele?

U.M. – Eu estudo o seu caráter há muitos e muitos anos. Ele é objeto de minha permanente observação e pesquisa. No entanto, jamais vi na rua o cabo Anselmo. Eu o conheço por seus cadáveres, que ele arrasta como uma cauda. Fui, sou amigo de quem ele perseguiu, traiu e matou.

Ninguém podia imaginar que ele fosse uma infiltração. Anselmo pertence à família dos agentes duplos, dos instrumentos de política que se chamam espiões. Isso quer dizer: ele é um mundo de mentiras. Ele era e é um sistema em que mentiras armam mentiras, que constroem mentiras, sempre. Isso quer dizer, enfim, que tudo quanto esse instrumento dizia e disser, falar, deve ser posto sob absoluta desconfiança, porque ele mente por sistema, por hábito, por defesa, por ataque e natureza. Não se pode acreditar em uma só das suas palavras. Quando ele diz eu amo, eu respeito, o bom senso deve traduzir de imediato, ele odeia e despreza.

Sou de opinião que não importa o seu último nome. Porque ele não tem outro nome nem outra face. Jonas, Daniel, José, com barba, sem barba, magro, gordo, com novos olhos, novas orelhas, novo nariz, nova boca, não importa. Ele será sempre, para onde for, cabo Anselmo, aquele que gerou a morte da sua companheira, que trazia um filho no ventre.

Soledad morreu jovem, linda. Se ela vivesse no Brasil de hoje, o que estaria fazendo Soledad, em quem votaria, o que a preocuparia?

U.M. – É a pergunta mais difícil. Mas sei, ou posso ter a esperança de que ela estaria no movimento socialista, com um apoio crítico ao governo Lula. Continuaria linda, pelo fogo que tomava o seu corpo e sua vida, que não se apaga, não arrefece, apenas fica mais maturado. Como um vinho decantado que embriaga melhor.

Para ela, viva neste 2009, digo o que escrevi no livro:

Soledad não é só a mulher bonita, de um ponto de vista físico, cuja fotografia revela apenas uma estação do seu ser. Uma estação imóvel do seu peito dinâmico, e de tal modo que dará ao fotógrafo o que se diz de um mau desenhista, ‘isto não se parece com ela, não saiu parecido’. E se pedirá então ao fotógrafo o absurdo, a saber, que a máquina, a mecânica, reproduza um ser, a textura, cor e delicadeza da orquídea, da pessoa mesma. Como se fosse possível da flor um close que a isolasse do ar que ela respira, do campo em torno, do cheiro que exala, em resumo, como se fosse possível reproduzir o complexo, a conspiração de sentidos que se dirigem para um único fim, a pessoa, o ser vivo, poderoso em nos despertar amor, afeição, paixão, tar a e paz, que buscamos como a uma miragem. Ainda assim, se sabemos que na flor há um ser inalcançado na fotografia, se comparamos, se transpomos mal, imagine-se então Soledad no lugar dessa flor do campo. Imaginamos mal e mau, já vêem. Flor não se rebela nem canta. Flor nos desperta canção e rebeldia, quando machucada. Mas a pessoa de Soledad, ainda que lembre essa flor – e é irrecusável não lhe ver a pele como o tecido de uma pétala –, e assim a lembraremos pelo vento forte e traiçoeiro que se prepara para a muchucar e destruir, ainda assim, como a superar tal associação, ainda que nos persiga como só uma idéia é capaz de perseguir, hoje, neste dia do seu aniversário, ela está mais bela que antes. ¡Arriba, Sol!

***

Trechos

Eu a vi primeiro numa noite de sexta-feira de carnaval. Fossem outras circunstâncias, diria que a visão de Soledad, naquela sexta-feira de 1972, dava na gente a vontade de cantar. Mas eu a vi, como se fosse a primeira vez, quando saíamos do Coliseu, o cinema de arte daqueles tempos no Recife. Vi-a, olhei-a e voltei a olhá-la por impulso, porque a sua pessoa assim exigia, mas logo depois tornei a mim mesmo, tonto que eu estava ainda com as imagens do filme. Num lago que já não estava tranquilo, perturbado a sua visão me deixou. Assim como muitos anos depois, quando saí de uma exposição de gravuras de Goya, quando saí daqueles desenhos, daquele homem metade tronco de árvore, metade gente, eu me encontrava com dificuldade de voltar ao cotidiano, ao mundo normal, ‘alienado’, como dizíamos então. Saíamos do cinema eu e Ivan, ao fim do mal digerido O anjo exterminador. Imagens estranhas e invasoras assaltavam a gente.

A vontade que dava de cantar retornou adiante, naquela mesma noite. No Bar de Aroeira, no pátio de São Pedro, naquela sexta-feira gorda. Como são pequenas as cidades para os que têm convicções semelhantes! Estávamos eu e Ivan sentados em bancos rústicos de madeira, na segunda batida de limão, quando irromperam Júlio, ela e um terceiro, que eu não conhecia. Ela veio, Júlio veio, o terceiro veio, mas foi como se ela se distanciasse à frente – diria mesmo, como se existisse só ela, e de tal modo que eu baixei os olhos. ‘Como é bela’, eu me disse, quando na verdade eu traduzi para beleza o que era graça, graça e terna feminilidade.

A morte de Soledad

Chegamos agora mais perto de Soledad Barret Viedma. Excluo-me, na medida do possível, da qualidade daquele que a amou em silêncio.

Há quem considere que a morte de Soledad, nas circunstâncias que conhecemos mais tarde, deu-se em razão de sua ternura. Isso é mais que um namoro, um interlúdio, para dizer que ela esculpiu a própria sorte, porque, diabo, era terna e verdadeira. Com a evidência de um escândalo. Prenhe de ternura até as raias do suicídio. Esse elogio torto, digno da reencarnação e pele de um Anselmo 2, é como um açúcar no sal de sua execução. Um doce, um mel, a lhe correr sobre os lábios entre coices, descargas elétricas e afogamentos. Conviria melhor ser dito que ela, por suas qualidades raras de pessoa, estava condenada.

A mulher Soledad, o cabo Anselmo e o filme “Sentimentos que curam”

Cabo Anselmo, delator, espião, infiltrado, assassino e torturador

Cabo Anselmo, delator, espião, infiltrado, assassino e torturador

Na coluna Prosa, Poesia e Política nesta sexta-feira (17), o jornalista e escritor pernambucano, Urariano Mota, comenta o livro “Minha verdade”, cujo título lembra “Minha luta”, do cabo Anselmo. “Eu relutei muito em falar. Evitei até onde foi possível escrever, nem que fosse o mínimo”.

cabo anselmo torturador parricida

Ele rompe o silêncio sobre a obra e afirma que sua inspiração vem após ler uma crítica ao filme “Sentimentos que curam”, na edição da Folha de São Paulo desta quinta-feira (16). “O despertar se deu no seguinte passo: “O filme foi uma oportunidade para o ator Mark Ruffalo, conhecido pelo engajamento social, de discutir uma de suas principais bandeiras: o feminismo”.

Urariano indica que “nas palavras de Anselmo. Na construção que ele faz: primeiro, Soledad abandona a filha; segundo, ela fez essa canalhice por fanatismo ideológico, treinada que foi na Universidade Patrice Lumumba, de Moscou – ali se fazia lavagem cerebral ; terceiro, “A família, por princípio, ocupa um lugar sem importância no universo emocional do revolucionário, mera referência de origem. Pais são abandonados, como esposas, filhos, irmãos, amigos”.

Acompanhe a íntegra da coluna na Rádio Vermelho…

Soledad

Conmovedor homenaje del Papa a Espinal

El Papa ora por Espinal en Achachicala. (ABI)

El Papa ora por Espinal en Achachicala. (ABI)

El Papa Francisco se detuvo unos cuatro minutos en Achachicala, bajando este miércoles desde El Alto a La Paz, para rendir homenaje al mártir jesuita Luis Espinal, donde pronunció emotivas palabras ante miles de personas congregadas en el lugar donde fueron encontrados los restos del sacerdote asesinado en 1980. Esta es la transcripción:

“Me detuve aquí para saludarlos y sobre todo para recordar, recordar a un hermano nuestro víctima de intereses que no querían que se luchara por la libertad de Bolivia. El padre Espinal predicó el evangelio y ese evangelio molestó y por eso lo eliminaron. Hagamos un minuto de silencio en oración y después recemos todos juntos.

(Silencio, Padre Nuestro)

El Señor tenga en su gloria al Padre Luis Espinal, que predicó el evangelio que nos trae la libertad, que nos hace libres. Como todo hijo de Dios, que sepamos acoger esa libertad que predicó el evangelio.

Dale Señor descanso eterno y por favor, por favor, les pido que no se olviden de rezar por mí”.