Aprisionado

Charles Bukowski

 

 

 

Kemp

Kemp

no inverno caminhando em meu
teto meus olhos do tamanho de luzes de
poste. tenho quatro patas como um rato mas
lavo minhas roupas íntimas – barbeado e
de ressaca e de pau duro e sem advogado.
tenho cara de esfregão. canto
canções de amor e carrego aço.

preferiria morrer a chorar. Não suporto
a matilha não posso viver sem ela.
inclino minha cabeça contra o refrigerador
branco e quero gritar como
o último lamento de vida para todo sempre mas
sou maior do que as montanhas.

 

 

In Velho Bukowski

 

Las autoridades no reconocen una emergencia cuando la tienen delante: este fin de semana Bilbao se llena de poetas

Bilbao al fondo. PELIGRO: POETAS

Bilbao al fondo. PELIGRO: POETAS

Se equivoca quien crea que un poeta es alguien que observa el crepúsculo. Me temo que un poeta es más bien alguien que tiene la necesidad de comerse el crepúsculo y correr después por la calle gritando y riendo y llorando porque no puede soportar más no se sabe el qué mientras siente cómo el mismísimo sol trata de salírsele del pecho. También es alguien a quien no hay manera de convencer para que vuelva al hotel y deje de pretender a la camarera tuerta del único bar del puerto de una ciudad que hasta hace un rato ni siquiera tenía puerto.
Se nos llena la ciudad estos días de poetas. Y yo no quiero responsabilidades. Por eso aviso. Los hosteleros harán enormes recaudaciones, pero sufrirán enormes desperfectos. Sobre todo, si los poetas que vienen son buenos. El resto de la población debería quedarse en casa y atrancar puertas y ventanas. Señalaré para terminar que a François Villon, precursor de la mejor tradición poética francesa, solo consiguieron pararlo de una forma: ahorcándolo.

Bukowski, amante del alcohol y de la vida bohemia, costumbres que le acompañaron casi toda su vida.

Bukowski, amante del alcohol y de la vida bohemia, costumbres que le acompañaron casi toda su vida