En Bélgica, el 24% de las víctimas de agresión sexual la consideran normal

por Encarni Barrionuevo Sánchez

 

La sección belga de Amnistía Internacional lanzó el pasado 6 de marzo la campaña « Cuando digo no, es no » (Quand c’est non, c’est non, en francés). La organización pretende tratar de sensibilizar contra la agresión sexual en el país y dar a las víctimas y a su entorno la información necesaria para saber qué hacer tras la agresión.

Campaña “Quand c’est non, c’est non”, Amnistía Internacional (Bruselas). Foto: Encarni Barrionuevo Sánchez

Campaña “Quand c’est non, c’est non”, Amnistía Internacional (Bruselas). Foto: Encarni Barrionuevo Sánchez

 

Según un sondeo publicado por la ONG, el 46% de los hombres y mujeres preguntados han sufrido agresiones sexuales graves (violación, acoso, tocamientos…), el 25% de las mujeres (una de cada cuatro) son violadas por su pareja y el 24% de las víctimas banalizan la agresión.

El Director de la sección francófona de Amnistía Internacional en Bélgica, Philippe Hensmans, ha analizado estos ‘inquietantes’ resultados y nos ha explicado los objetivos de la campaña.

Pregunta: ¿cuál es el motivo de la campaña « Cuando digo no, es no »?

Respuesta: Se integra dentro de la campaña mundial de Amnistía Internacional “Mi cuerpo, mis derechos” que también se lanza hoy [6 de marzo]. Hemos querido traducirla en Bélgica examinando una de las violaciones masivas que conocen muchas mujeres: la agresión sexual.

Hemos realizado un sondeo sobre la violación porque las estadísticas policiales muestran que entre ocho y diez mujeres se quejan diariamente a la policía, aunque creemos que la cifra real es mucho más importante, y la ministra del Interior [Joëlle Milquet] habla de 9 veces más. Queríamos examinar la situación para saber cuántas son realmente las víctimas de agresión sexual. Las cifras han resultado ser excesivamente importantes, ya que hablamos de que una mujer de cada cuatro es víctima de violencia sexual en el seno de su pareja, por ejemplo.

Una vez agrupadas todas las cifras, hemos analizado la situación en Bélgica desde el punto de vista jurídico, policial y de ayuda a las víctimas; y hemos descubierto que hay inmensos retrocesos y que hace falta a la vez mejorar la ayuda a las víctimas, el trabajo de las distintas instituciones afectadas por la problemática y, especialmente, informar a las mujeres de sus derechos y sobre lo que deben hacer en caso de violación.

Según el estudio realizado, el 60% de las mujeres que son víctimas de violación no hacen nada, no se lo cuentan a nadie, se sienten culpables, no osan ni siquiera contarlo a sus amigas. Nos dijimos que había que contactarlas, y esta campaña aspira a decirles: no es vergonzoso, no es vuestra culpa, tenéis derecho a llevar una vida normal sin tener relaciones obligadas y esto es lo que podéis hacer en caso de violación.

Hemos publicado un panfleto con SOS Viol [asociación de ayuda a las víctimas de agresión sexual] y esperamos repartir decenas de miles de ejemplares hoy [6 de marzo] y en los próximos meses para informar al máximo de mujeres y a sus amigas, porque a la primera persona a la que cuenta el problema una víctima, o la única persona, a menudo, es a su amiga o a su colega.

P: Según el sondeo, 46% de las personas (mujeres y hombres) interrogadas han sido víctimas de agresión…

R: Han sido o son víctimas de agresión sexual, no sólo violación, pueden ser también tocamientos en el metro, por ejemplo, y ese tipo de casos. Es importante saber que aunque el problema afecta mayoritariamente a las mujeres, el 30% de los hombres entrevistados también han sido víctimas, la mayor parte cuando eran niños. Mientras que el 7% de las mujeres han dicho haber tenido relaciones con adultos siendo menores, en el caso de los hombres hablamos claramente de incesto o pedofilia.

Principales-resultados

 

P: ¿Cuáles son los objetivos de la campaña?

R: El primer objetivo es dar información al máximo número de víctimas para que sepan qué hacer, y a sus amigas, para que sepan qué decirles a las víctimas. En segundo lugar, conseguir que haya un verdadero apoyo a las víctimas. Hace falta crear un número verde, que los servicios de ayuda en primera línea puedan acogerlas para así poder dirigirlas a los servicios competentes. Finalmente, a nivel de la justicia, de la policía, la ayuda social y médica, que todos sean formados para poder intervenir adecuadamente. Y en el caso de la justicia, condenar a los autores de violencia contra la mujer.

P: ¿También hacer hablar a la mujer?

R: Absolutamente.

P: ¿Por qué la mujer no denuncia?

R: Porque en muchos casos se siente culpable, no debería ser así, pero se siente culpable. Además, cuando hemos preguntado en el sondeo quiénes, según ellas, son las víctimas potenciales de agresión, responden los viejos clichés: son las mujeres sexys, las prostitutas…; mientras que sabemos que no es necesariamente así, sino que todas pueden ser víctimas.

Esto se debe a que han integrado en ellas mismas que son responsables, de alguna manera, de ser violadas; de la misma manera que aún existe esa sensación de deber conyugal: no tengo ganas de tener relaciones pero, si mi marido lo exige, lo tengo que aceptar. Eso muestra que el tiempo no ha pasado para mucha gente, tienen aún esa percepción de las cosas; y es algo que también quisiéramos cambiar.

P: Hablamos de una sociedad de mujeres machistas…

R: Inevitablemente. Una sociedad es machista no sólo porque hay hombres para imponerla, sino también porque hay mujeres que la aceptan. Es el rol de las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres, ayudarles a exprimirse y a decir ‘no, no estoy de acuerdo con esto’, y además inculcarlo a una edad temprana.

P: Hay un alto porcentaje de mujeres, según el estudio, que banaliza la violación…

R: Sí, es bastante sorprendente. El 24% de las víctimas de agresión grave estiman que no es grave. Hacer que esas mujeres se den cuenta de que sí es grave y no lo vuelvan a aceptar también forma parte de nuestra campaña. Esto, evidentemente, es fundamental.

P: ¿Hablamos, por lo tanto, de un problema social?

R: Es un problema social, pero que debe ser solucionado de diversas maneras. Por un lado, a través de la ley, y en Bélgica hay actualmente una ley que prohíbe la violación; pero, también a través de una cultura que no banalice la agresión. Y por otro lado, también hace falta que por parte del hombre y de la mujer haya una toma de conciencia de que cuando decimos no, es no, como indica el título de la campaña; y podríamos añadir [en lo referente a la violación conyugal o de pareja] que cuando no decimos sí, también es no.

*Encarni Barrionuevo Sánchez (@nanibasan) es periodista especializada en derechos humanos gracias al European Master Programme in Human Rights and Democratization (E.MA). Ha trabajado como reportera para Cadena Ser y Radio Exterior de España. También ha trabajado en equipos de comunicación de distintas organizaciones. En la actualidad reside y trabaja en Bruselas (Bélgica) donde colabora, además, en el programa Bruselas con ñ de Radio Alma. Algunos de sus trabajos se encuentran disponibles en su página web: http://mychronicletype.wordpress.com/

 

LEIA MAIS

24

 

«Le devoir conjugal n’existe pas, si la relation n’est pas consentie c’est du viol»

 

 

 

Bélgica faz greve geral. O Brasil nunca fez isso

Para ter greve geral é preciso centrais sindicais livres, sem pelegos, sem ONGs de ladrões.

Para ter greve geral é preciso movimento estudantil livre, sem diretórios acadêmicos a serviço de partidos políticos e de uma UNE sem dinheiro estatal como acontece no Chile.

Greve geral acontece em todos os países democráticos da Europa. Principalmente contra a perda de direitos trabalhistas.

No Brasil, os trabalhadores perderam todos os direitos. O ditador Castelo Branco cassou a estabilidade no emprego, e Fernando Henrique e Lula rasgaram a CLT.

Todo emprego  passou a ser temporário, pra lá de precário. E ninguém reclama. Uns chamam esse comportamento de apatia; outros, louvam o mito do Brasil cordial.

Uma greve geral marcada pelas três confederações sindicais belgas ameaça mergulhar a Bélgica no caos, na segunda-feira, com efeitos mais abrangentes do que a de dezembro último, quando a função pública parou por um dia.

No mesmo dia, está marcado um Conselho Europeu para discutir a crise na zona euro, com o foco nas medidas de luta contra o desemprego.

A data cimeira esteve para ser alterada por causa da greve, mas acabou por ser mantida para dia 30.

A greve tem como objectivo lutar contra as medidas de austeridade previstas no orçamento para este ano e contestar as alterações às políticas de desemprego e de reforma decididas pelo governo liderado pelo socialista francófono Elio Di Rupo.

No que respeita ao regime das reformas, os anos de trabalho vão aumentar de 35 para 40, em 2015, com um período transitório para as mulheres.

Dentro de três anos, a maior parte dos planos de pré-reforma terão como idade de referência os 60 anos, com uma carreira de 40 anos (a entrada em vigor para as mulheres é 2017).

A partir do próximo ano, a reforma antecipada só será possível com 38 anos de descontos (40, em 2015) e a idade mínima passará dos 60 para os 62 anos em 2016.

Já no que respeita ao subsídio de desemprego, este será reduzido após dois anos e suprimido ao fim de quatro.

O complemento para desempregados com mais de 50 anos e com 20 anos de descontos passa, em julho, a ser atribuído a partir dos 55 anos.

Também as condições para um desempregado rejeitar uma oferta que considere inadequada são alteradas: a distância entre a residência e o local de trabalho sobe dos 25 para os 60 quilómetros e o período é reduzido para três ou cinco meses (em vez de seis), conforme a idade.

 Mais dura que seja a reforma belga, ela seria um bem jamais sonhado pelo brasileiro.