GOLPE DE TEMER Privatización y extranjerización

Brasil en rebajas


por Alfredo Serrano Mancilla

Detrás de cada golpe a la democracia, suele existir una alfombra roja para que caminen poderosos grupos económicos. En Brasil, el ritmo de las privatizaciones es tan veloz que debería ser objeto del Guinness. Han transcurrido apenas dos meses, y el Presidente interino Temer ha demostrado ser muy eficaz en expropiar al Estado de todo lo que sea considerado altamente rentable. La excusa, la de siempre: reducir el déficit fiscal. La verdad: cumplir con el cometido por el cual se dio el golpe de Estado contra Dilma, esto es, el control económico del país por unos pocos.

El equipo económico de Temer va a por todas. Puso el cartel de rebajas desde el primer día. Todo a precio de ganga para todo empresario con buena voluntad golpista. No hay sector que se escape. En el eléctrico, se están privatizando unas 230 pequeñas empresas -dedicadas a la generación, transporte y distribución- altamente rentables y necesarias para dar cobertura sin discriminación a la mayoría del país. Hidroeléctricas y parques eólicos también son puestas en venta. En el sector transporte, la empresa aeroportuaria Infraero y la portuaria Docas ya están entregadas. En el sector asegurador, la unidad de Seguro de Caixa Económica Federal (gran prestamista público) ha vendido buena parte de sus participaciones a favor de unas pocas empresas; lo mismo ha sucedido con el instituto de reaseguros de Brasil.

Dos emblemas públicos, en lo simbólico y en lo económico, Correos y la Casa de la Moneda, son otros botines que el gobierno de Temer está dispuesto a subastar al mejor postor. No importa la oferta; lo importante es tener buenos amigos. En el caso de Correos, el escollo es mayor porque se necesita la aprobación en el Congreso. Pero se hará sin problemas porque este es el mismo Congreso que diera el golpe de Estado.

En el caso de aerolíneas locales, Temer ha cambiado un decreto presidencial de Dilma para viabilizar el incremento de la participación de empresas foráneas. Privatización y extranjerización para que ningún gran capital quede afuera de este enorme mercado. Los aeropuertos también se venden. Temer ha abierto la posibilidad de privatizar los aeropuertos locales Santos Dumont (Río de Janeiro) y Congonhas (Sao Paulo).

Se prepara, además, una nueva ronda de licitaciones para el sector petrolero y gasífero que incluirá áreas del Pre-sal, importante reserva en aguas profundas del Atlántico que hasta ahora sólo Petrobrás explotaba. Así, se permite que aparezcan nuevas empresas privadas diferentes a Petrobras para operar en esta zona estratégica con reservas estimadas en 80.000 millones de barriles de petróleo.

A pesar de las rebajas, la agenda privada de calificación de riesgo, Moody’s, quiere más. Y critica que el ajuste fiscal en Brasil “avanza a un ritmo muy lento” con el gobierno de Temer. Se obedecerá. Y así, seguramente, el déficit fiscal actual se reducirá a costa de una masiva descapitalización del Estado que impedirá generar ingresos públicos sosteniblemente. Los programas sociales tienen fecha de caducidad.

El golpe a la democracia es coherente consigo mismo: la economía, cuanto más concentrada y menos democratizada, mejor que mejor. Pero no es únicamente una cuestión de injusticia, sino también de ineficacia. Los datos ya comienzan a cantar por sí solos: la economía de Brasil se contrae. Las ventas del comercio minorista cayeron un 9% en comparación con mayo del año pasado. La actividad productiva también se redujo un 0,51% en ese mismo mes.

Sin embargo, el riesgo país continúa cayendo, feliz con los golpistas. La democracia molesta.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.

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Escuchas que revelan la trama del golpe

“Tiene que haber impeachment, no hay otra salida”, afirmaba en marzo el ahora flamante ministro de Planificación, Romero Jucá, en diálogo con Sergio Machado, otro actual funcionario del gobierno interino de Michel Temer. Ambos hombres están investigados por el juez Sergio Moro por participar supuestamente de sobornos en Petrobras.

La escucha, que forma parte de la causa, fue difundida por el diario Folha de Sao Paulo y revela que el juicio político contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff fue abierto con apoyo del entonces vicepresidente Temer y de la oposición al Partido de los Trabajadores como un pacto para frenar la investigación por corrupción.

Jucá está investigado por supuesta corrupción en obras del sector energético y es uno de los ministros más fuertes de Temer y hombre clave del sector conservador del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB). Machado fue colocado por el PMDB como presidente de Transpetro, subsidiaria de la petrolera estatal Petrobras.

En la conversación, Jucá también menciona al senador y excandidato presidencial Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Aecio Neves y al actual canciller interino, José Serra.

La transcripción del audio también revela que Jucá conversó sobre cómo frenar la operación Lava Jato sobre sobornos en torno a Petrobras y empresas estatales con miembros del Supremo Tribunal Federal y con comandantes militares en torno a un gobierno que en marzo imaginaba como de “unidad nacional” en reemplazo de Rousseff.

“Ayer conversé con ministros de la corte. Ellos dicen que sólo existen condiciones sin ella (Dilma). Si ella sigue ahí, la prensa, hay gente que quiere sacarla porque esta mierda no se detendrá nunca. Entonces estoy hablando con los generales, comandantes militares. Está todo tranquilo, dicen que van a dar garantías. Están monitoreando al MST (Movimiento campesino Sin Tierra) para que no perturben”, dice el ministro Jucá.

Machado, quien era del PSDB y trabajó en campañas con Neves y luego se pasó al PMDB, le sugirió a Jucá buscar una salida política por temor a que él fuera detenido por el juez Moro y supuestamente revelar vinculaciones con la cúpula del partido de Temer y el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, suspendido en sus funciones por la Corte a raíz de que está procesado por corrupción.

Dice Machado en la escucha: “Creo que la salida de Dilma debe darse por licencia o por renuncia. La licencia es más suave. Michel forma un gobierno de unión nacional, hace un gran acuerdo, protege a Lula, protege a todos. Este país vuelve a calmarse porque nadie aguanta más. Esta cagada de estos fiscales de San Pablo (que pidieron la prisión de Lula) ayudó mucho”.

Por su parte, el actual ministro de Planificación, uno de los autores del ajuste que debe anunciar Temer en las próximas horas para enfrentar el déficit en las cuentas públicas, lamentó no conocer al juez de la Corte que lleva el caso Petrobras para personas con fueros, Teor Zavazcki.

El ministro le recomienda a Machado que hable de su situación con el ex presidente José Sarney (1985-1990), cacique del PMDB, con Cunha y con el titular del Senado, Renán Calheiros, a quien acusaba de “no entender nada” por oponerse, en un principio, al juicio político a Rousseff.

“Vos tenés que ver con tu abogado cómo te podemos ayudar -le dice Jucá a Machado-. Tiene que haber política. Hay que resolver esta mierda, hay que cambiar el gobierno para poder estancar esta sangría”, revela el golpe blando contra Rousseff. In Página 12/ Argentina

Gobierno de Temer “profundizará la inestabilidad” en la región

La Mesa Política del Frente Amplio sostiene que “un gobierno como el instalado en Brasil sólo profundizará la inestabilidad política y económica a nivel regional, con consecuencias que repercutirán en la región y en nuestro país”.

EL País/ Uy – La Mesa Política del Frente Amplio emitió una declaración este viernes sobre la situación política que se ha generado en Brasil a raíz del proceso de impeachment que ha sido votado en el Senado.

En la declaración, la Mesa señala que “utilizar el mecanismo de juicio político (o impeachment), instrumento jurídico previsto en muchas constituciones, sin fundamento jurídico, respeta las formas pero no el contenido de la disposición constitucional, por lo cual violenta la voluntad ciudadana y la propia norma constitucional, y nos permite hablar de Golpe de Estado parlamentario, dado que se somete a juicio político a una presidenta sobre la cual no pesa ninguna acusación por actos de corrupción, ni ningún crimen de responsabilidad”.

“Reiteramos que la mayoría de los parlamentarios que llevan adelante esta destitución están acusados de corrupción ante la justicia, siendo parte de un sistema político históricamente corrupto”, continúa la declaración.

Y en otro de los pasajes señala que “el objetivo de la derecha brasilera, de su elite económica, con el apoyo de los grandes medios de comunicación y sectores del Poder Judicial, es separar a la Presidenta Dilma Rousseff y al Partido de los Trabajadores (PT) del Gobierno para retomar el control político y económico de Brasil. Objetivo que no pudieron alcanzar a través del respaldo popular expresado en las urnas, y que intentan concretar con la destitución definitiva de la Presidenta Dilma Rousseff”.

En la declaración, la Mesa asegura que “un gobierno como el instalado en Brasil sólo profundizará la inestabilidad política y económica
a nivel regional, con consecuencias que repercutirán en la región y en nuestro país”.

Y que “ante ello una vez más denunciamos la situación que vive el hermano país vecino y manifestamos la solidaridad con la Presidenta Dilma Rousseff , con el Partido de los Trabajadores y con el pueblo brasileño”.

BRASIL Poema do Chiqueiro

por Rafael Rocha

O meu país é outra república de bananas
nele a verdade vai pra baixo do tapete
deputados e senadores são sacanas
mas, realmente, eles têm grande topete
tudo porque vem dos seus eleitores
que escolhem sem olhar rosto no espelho
os ignorantes senhoras e senhores
como se cada eleito fosse um fedelho
filho da mãe e do pai e da velha putaria
e depois choram e arrancam os cabelos
devido à própria falta de sabedoria.

O meu Brasil é uma casa de meretrício
onde se goza do norte/nordeste até ao sul.
Os governados adoram um estrupício
e se deliciam quando vão tomar no cu.
O meu país é uma república de safados
criada pelos portugas d’além mar
com uma cruz cristã de zumbis desesperados
professores da velha arte de roubar
e que sempre (triste sina) marcam dias
que ao tentarmos torná-los em alegrias
servem agora só para lamentar.

O meu país é uma terra de escravos
que aplaudem todo dia seus senhores.
A casa grande hoje é “casa dos bravos”
e a senzala o “covil dos malfeitores”.
O meu Brasil não é país de homens sérios.
É a piada do eternamente universal
onde até os alienígenas de momentos
zombam das leis e dos grandes mandamentos
e se ajoelham para os deuses do dinheiro
por terem parte nesse grande chiqueiro
Judiciário, Legislativo e Senatorial.

Do livro “Poemas Escolhidos”

El largo adiós de Dilma

Temer sabe que asumirá la presidencia ostentando en la frente el sello de golpista traidor

 

por Eric Nepomuceno
Página 12/ Argentina

Ayer, víspera del último día del gobierno de Dilma Rousseff, estaba previsto un almuerzo con el ex presidente Lula da Silva, para detallar, una vez más, “la estrategia de resistencia”. Para el día siguiente y los que vendrán.

A última hora, la todavía presidenta almorzó con sus ministros más cercanos, mientras Lula se reunió con dirigentes del PT, de centrales sindicales y movimientos sociales, para definir la “liturgia de la salida” de Dilma.

Porque todos daban por seguro que el pleno del Senado aceptará hoy que se abra el juicio político para destituir a la primera presidenta que Brasil eligió. Mañana mismo Dilma será alejada de su puesto, por hasta 180 días. Al cabo de ese período, se dará la sentencia final.

La sensación nítida y concreta entre los allegados más cercanos a Lula es que empieza el largo adiós.

Para tanto, serán necesarios, hoy, 41 votos o la mitad más uno de los senadores presentes. Hasta la noche de ayer había dudas sobre el número que será alcanzado, y también su consecuencia. Al final del juicio, que podrá extenderse por seis meses, serán necesarios 54 votos favorables a su deposición irreversible.

Por tal razón el número de votos favorables a la apertura del juicio indicarán las posibilidades de que, al final del camino, Dilma Rousseff logre recuperar su mandato. Ella promete resistir, defenderse hasta el final, y así intentar que no se alcance la meta fatídica de los dos tercios de senadores.

La previsión ayer era que hoy 50 de los votos sean favorables al juicio. Si la marca es superada, aunque sea por un solitario senador, quedará patente que la situación de la presidenta es inexorable.

Quien estuvo con Lula da Silva desde la abrumadora votación en el pleno de la Cámara de Diputados, el domingo 17 de abril, cuando se decidió por autorizar el Senado a enjuiciar a la presidenta, se impresionó con su estado de espíritu. Veterano combatiente de mil combates, Lula está triste, decaído, dolido y preocupado. Sabe que Dilma está prácticamente liquidada.

Su gran preocupación se debe a otra razón muy concreta y evidente: el objetivo del golpe no se limita a la presidenta. El verdadero blanco es él, Lula da Silva, que sigue con inmenso potencial electoral, pese a todo el desgaste, y hoy por hoy sería favorito en una disputa presidencial.

Ayer por la tarde el presidente del Senado y del Congreso, Renan Calheiros, del mismo PMDB que pasó de aliado desleal a traidor consumado, detalló el ritual de la votación que empezará a las nueve de la mañana de hoy y deberá extenderse por la madrugada del jueves.

A cada orador Calheiros concederá 15 minutos. Luego el autor del informe, senador Antonio Anastasía, dispondrá del mismo tiempo, así como el Abogado General de la Unión, José Eduardo Cardozo, que defiende la presidenta. Ayer, a las siete de la noche había 66 oradores inscritos.

Es decir, todas las formalidades legales, toda pompa y circunstancia para encubrir una farsa. El relator del proceso, Antonio Anastasía, acusó a Dilma de crimen de responsabilidad por haber bajado seis decretos alterando gastos del gobierno, algo rutinario en todas las esferas administrativas. El mismo Anastasía olvidó que, cuando gobernó Minas Gerais, bajó nada menos que 55 decretos semejantes.

Sobran nutridos ejemplos de hipocresía y cinismo. Senadores que fueron ministros tanto de Lula como de Dilma ahora los acusan de crímenes de los más diversos calibres.

La Constitución es muy clara con relación a los crímenes de responsabilidad que pueden motivar la destitución de un presidente electo por el voto popular. Dilma Rousseff no cometió ninguno de ellos.

Pero a estas alturas, nada importa. Los derrotados en las urnas supieron imponer su resentimiento por encima de la votación popular. Se aliaron a lo que de peor existe en una legislatura que es la peor en medio siglo, con tal de lograr o que les fue negado por las urnas.

El Michel Temer que asume el puesto de Dilma jamás obtuvo una única votación significativa en sus elecciones para diputado nacional. Nunca logró superar los 190 mil votos. Alcanza la presidencia dependiendo del voto de solamente 54 brasileños, senadores de la República. Ironía de la vida: Dilma obtuvo los votos de 54 millones 500 mil votos populares.

Las horas finales del largo adiós de Dilma fueron tensas para Temer. Sabe que asumirá la presidencia ostentando en la frente el sello de golpista traidor. Sabe que enfrentará la durísima resistencia de los que consideran su gobierno ilegítimo. Hasta la última hora dudaba sobre cuál será el diseño de su gobierno, y trataba de saber cómo lograr el apoyo en el Congreso, a través del balcón de negocios de puestos, cargos y presupuestos, distribuidos a los mismos que se aliaron a Dilma y luego, como él, la traicionaron.

Dijo ayer que reducirá los 32 ministerios a 22. Anunció el nombre de 13 de ellos. Cinco fueron ministros de Lula o Dilma o de ambos. Así las cosas.

Mañana termina el período del actual gobierno. Mañana empieza la resistencia. Mañana empiezan días de tormenta para un país atormentado.

O que aprendi em meus 16 anos de EL PAÍS no Brasil

Não é fácil para um espanhol contar um país poliédrico, complexo, que não se sente europeu nem latino-americano

 

por JUAN ARIAS

Dos meus 40 anos de trabalho exclusivo neste jornal, 16 deles eu vivi no Brasil. Quando cheguei, no fim de 1999, o EL PAÍS não tinha correspondente aqui. Este país, motor do continente, então não interessava à Espanha. Hoje, como escreveu o diretor do jornal, Antonio Caño, o Brasil é uma parte viva do projeto global do jornal.

Se o EL PAÍS nasceu com os olhos postos no grande continente da América Latina, sem o qual não é possível pensar a Espanha, o Brasil não podia ficar de fora só porque não falava espanhol. Os milhões de leitores brasileiros do EL PAÍS poderão explicar o que significou para eles o encontro com este jornal. Da minha parte, o que posso dizer é o que significou a experiência de escrever até hoje vários milhares de artigos sobe a realidade deste gigante americano.

Hoje não consigo pensar em mim sem esses 40 anos de experiência escrevendo em completa liberdade para este jornal que, desde que nasceu, recém-enterrado o ditador Franco e fechada a trágica aventura de uma guerra civil, se tornou o símbolo da defesa das liberdades pisoteadas pela ditadura.

O EL PAÍS, nascido da intuição do jovem jornalista de 31 anos Juan Luis Cebrián, me ensinou mais do que a Universidade. Permitiu que percorresse o mundo várias vezes, observando-o com curiosidade, uma qualidade sem a qual o jornalismo não existe.

Obsessivo em fornecer uma informação independente, livre, com os olhos voltados para a defesa das minorias e contra os abusos de poder, o EL PAÍS, laico e aberto a todas as novidades, me vacinou contra possíveis contaminações ideológicas.

E se é verdade que não existe objetividade, ensinou-me que o ofício do jornalista exige não deturpar a verdade, contando-a com lealdade e analisando-a com honestidade.

Aprendi principalmente que, embora o jornalismo seja mais um ofício do que uma profissão, ele é essencial para a democracia. Entendi que agradamos o poder de turno só quando nos tornamos seus propagandistas. Aprendi que um jornal sem vocação de vigiar o poder é apenas um folhetim.

Em meus dois anos como Defensor do Leitor, o posto mais ingrato de todos porque te obriga a ser o juiz de seus colegas, compreendi que o jornal não é dos seus proprietários, nem de nós jornalistas, mas daqueles que nos leem.

E o Brasil? A este país, que não me foi difícil amar, já dediquei um terço da minha vida no jornal. Não é fácil para um espanhol contar o Brasil, um país poliédrico, complexo, que não se sente europeu nem latino-americano, mas apenas brasileiro, algo difícil de definir para eles mesmos.

Difícil de contar ao mundo um país simultaneamente jovem e antigo, com vocação de continente, de rica diversidade e, ao mesmo tempo, cruel com suas minorias.

Sua sociedade me conquistou por sua capacidade de acolhimento, por sua peculiaridade de fazer com que ninguém aqui se sinta sozinho, pela facilidade de sua gente de desfrutar de seus pequenos espaços de felicidade.

Uma sociedade que me dói, ao mesmo tempo, com sua carga de violência institucional, com a pobreza cultural de tantos de seus políticos e com suas sangrentas desigualdades sociais.

Um país que me fascina por essa inata solidariedade entre os mais pobres que contrasta com o desinteresse e o egoísmo dos mais ricos.

Muitos dos meus leitores me acusam, às vezes, de ver o Brasil através dos olhos europeus. Outros me agradecem por ter sabido, às vezes, ler a complexidade, as pulsações e os desejos de superação dessa sociedade melhor do que muitos brasileiros.

Ou será que já me fiz, sem saber, um brasileiro mais, com seus defeitos e virtudes e por isso começo a entender e amar até suas fraquezas?

Do muito que aprendi neste jornal, devo boa parte à equipe de jovens jornalistas brasileiros, sob a batuta da doce e ao mesmo tempo firme Carla Jiménez. Uma equipe que está tornando possível essa nova aventura do EL PAÍS, com paixão e sem se esquivar de sacrifícios. Eles me lembram, com sua juventude, a paixão do primeiro grupo de quixotes que criou o jornal há 40 anos.

Os jornalistas brasileiros estão nos ensinando que é possível colaborar juntos sem sacrificar a riqueza das nossas diferenças.

Quando, poucos meses depois do nascimento de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián me pediu para ser correspondente na Itália e no Vaticano, perguntei: “E quanto vai durar este jornal?” Ele me olhou com segurança e disse: “Mais do que você e eu”. Faz 40 anos e o jornal continua vivo, crescendo e atento para entender uma sociedade que nos surpreende a cada momento com suas mudanças e novidades.

Longa vida também a esta viva e pujante edição brasileira, sem a qual hoje o EL PAÍS ficaria manco, como ficaria feio e mutilado o mapa da América Latina se dele arrancássemos o Brasil.

Façam o teste.

Dilma arma una agenda de izquierda para resistir

ACTOS CON LA CENTRAL GREMIAL, ENTREGA DE VIVIENDAS Y ANUNCIOS SOCIALES EN MATERIA DE SALUD

 

Reunida con sus asesores más fieles y dirigentes sociales en el Palacio del Planalto, la mandataria quiere evitar que Temer se atribuya trabajos de licitaciones en aeropuertos. La presidenta convocará al consejo de política indígena.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff prepara una agenda de izquierda para resistir fuera del poder, si llega a ser apartada del cargo con el juicio político que se realiza en el Senado. Mientras, el vicepresidente, Michel Temer, en caso de asumir la jefatura de Estado, formará un equipo especial para reinaugurar la era de las privatizaciones en Brasil.

En el marco de la votación que se realizará en el Senado el 11 de mayo y que podría dejar a Rousseff suspendida por seis meses, la mandataria estudia una agenda de izquierda para establecer una marca cercana a los movimientos que la defienden en las calles. La organización del gobierno y del Partido de los Trabajadores (PT) pasa por cómo encarar una resistencia sin reconocer al gobierno de Temer durante los seis meses en los cuales ella estaría apartada de la presidencia hasta un veredicto final del Senado. El alejamiento de la presidenta del poder debe ser aprobado por mayoría simple de los 81 senadores. Si en 180 días el Senado no resuelve la cuestión, Rousseff volverá al cargo, pero el país, tras seis meses de Temer, se encontrará en otras condiciones. “Un gobierno de Temer, golpista, no tendrá paz en las calles”, dijo el presidente de la Central Unica de Trabajadores (CUT), que prepara un acto para del 1° de mayo en San Pablo, para denunciar el golpe, ocasión que podría contar con la presencia de Dilma. “El objetivo del golpe es darle al empresariado la posibilidad de derogar las leyes laborales que rigen desde 1943”, concluyó Freitas.

Reunida con sus asesores más fieles y dirigentes sociales en el Palacio del Planalto, la mandataria quiere evitar que Temer se atribuya por ejemplo los trabajos de licitaciones en cuatro aeropuertos (Puerto Alegre, Fortaleza, Florianópolis y Salvador). “Es muy probable que Dilma convoque al consejo de política indígena y que haga anuncios sociales en materia de salud en las periferias, la entrega de viviendas populares, además de participar en un acto de recibimiento de la antorcha olímpica de los Juegos de Río 2016”, afirmó un allegado al ex presidente Lula.

En torno de Rousseff está planteada la hipótesis de nuevas elecciones, alentada por el presidente del Senado, Renan Calheiro, y calificadas como “el verdadero golpe” por Temer, ya que el calendario electoral las fecha para octubre del 2018. Calheiro, que pertenece al Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) que integra Temer, que ayer se reunió con el vicepresidente, es un hombre clave porque el Senado cumplió su segunda sesión de la comisión de juicio político y de él depende gran parte de los trabajos y la llamada “pacificación” en caso de que Rousseff sea apartada del cargo.

Con la posibilidad de llegar a ser presidente interino y tal vez definitivo, Temer armó una agenda económica vinculada a nombres del liberalismo y al mundo financiero, que la presentó a los grupos de poder nacionales e internacionales para cerrar filas en torno de la recuperación económica del país. Un estrecho colaborador de Temer informó que el vicepresidente prepara la creación de un consejo especial de cinco personas, liderado por el ex gobernador de Rio de Janeiro Wellington Moreira Franco, para reflotar un plan de privatizaciones y administrar la política de concesiones vigentes. “La novedad sería la participación privada (llamada PPP) para gerenciar en el sistema público de salud, una agenda que siempre fue obstruida por el PT”, afirmó la fuente cercana a Temer.

El plan de concesiones de puertos, aeropuertos y carreteras forma parte del actual gobierno de Rousseff, pero Temer busca apoyos en el Partido Social de Democracia Brasileña (PSDB) del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) para avivar la confianza de los inversores. Las únicas resistencias a la participación del PSDB en una gestión de Temer, fueron impuestas por el senador, ex candidato presidencial y ex gobernador de Miras Gerais, Aécio Nieves, presidente del partido, quien anunció ayer que el próximo martes lanzará una agenda de emergencia para Brasil para condicionar al vicepresidente.

Temer está conformando a cielo abierto su gabinete y ya obtuvo el sí del que sería su ministro de Economía, Henrique Meirelles, ex presidente del Banco Central en la era de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y ex presidente del Banco de Boston. Como condición pidió participar de la elección de un jefe de un Banco Central Autónomo. Para ese cargo, hoy ocupado por un funcionario de carrera elegido por Rousseff, Alexandre Tombini, están considerando a Ilan Goldfajn, economista jefe del Itaú, el banco privado más poderoso de Brasil.

Mientras tanto en el Senado, la comisión de juicio político discutió ayer sobre las “pedaleadas fiscales”, el delito por el cual se enjuicia a Rousseff, el mismo que se le adjudica al senador instructor del caso, el opositor Antonio Anastasia, cuando fue gobernador de Minas Gerais hasta 2014. Hoy está previsto que los abogados denunciantes, vinculados al PSDB, ofrezcan testimonio en la comisión de impeachment y el viernes lo harán los defensores de la presidenta, el abogado general de la Unión, José Eduardo Cardozo, y los ministros de Economía, Nelson Barbosa, y de Agricultura, Katia Abreu. Cardozo sostiene que no existe delito de responsabilidad para juzgar a Rousseff y que el proceso de trata de una “venganza” del presidente de Diputados, Cunha.